“Viva Fidel, ‘you fucking lowlifes’”.
Monika Fox brilla por fin ahora en la internet cubana, para recordarnos que no conocemos las dimensiones groseras de nuestra debacle. Ni tampoco, lo grotesco de nuestro carnaval.
“Hay un horror arcaico en esta sed de sangre que ya no creía posible en estos tiempos. Esta masacre tiene el patrón de la aniquilación mediante pogromos, un patrón que los judíos conocen desde hace siglos”.
Discurso completo del secretario de Defensa ante de una audiencia de más de 800 generales y almirantes del ejército estadounidense (30 de septiembre de 2025).
“El cine cubano es un cine de apropiación. Lo verdaderamente cubano es cómo nos apropiamos de las cosas de las que decidimos apropiarnos”.
Virgilio Mantilla Arango es un activista cubano sometido a prisión política. En la cárcel, escribió el poema “La puesta de sol”, convertido en un himno a la esperanza.
Nada es tan respetable que no pueda ser cuestionado, puesto en solfa o incluso degradado mediante el uso pacífico de la libertad de expresión.
Maylen Díaz Delgado es una activista y opositora, cuyo accionar aboga por la necesidad de un cambio radical en la sociedad y la política cubanas.
“El hecho es que para cuando abrió los ojos y se apeó del avión en Miami, el diablo había hecho ya de las suyas”.
Poquita Cosa deja caer la pluma con un gesto cinematográfico. Cierra los ojos y repasa la escena en cámara lenta: ha comenzado a escribir sus futuras memorias: Hombres en mi vida. Aspira a transformarlas en una obra más compleja que Crimen y castigo, más realista que la Comédie Humaine y “áspera, áspera como la mano de un hombre”.
Douglas Gómez Barrueta (Caracas, 1974). Tiene publicado el poemario ‘Talla de agua’ (2013). Forma parte de las antologías ‘Jamming. 102 poetas’, ‘La floresta interminable. Poetas de Miami’, ‘Escritorxs salvajes’, y ‘Ecos urbanos. Literatura contemporánea en español en Estados Unidos’.
Un obrar sígnico en contra de narrativas transitorias, una poética esteticista que encarnaba el abanico de verdugones del ‘ahora’ histórico.
Nunca he querido marcharme de Holguín: desde aquí puedo materializar todos mis sueños y ser un hombre feliz.
Estas derrotas no solo son necesarias. Son morales. No pueden quedar ni trazas de nuestra felicidad prehistórica. O nunca seremos libres cuando llegue la libertad.
El diario examina la dependencia de EE.UU. en sanciones económicas, resaltando su ambiguo impacto, especialmente en países como Venezuela y Cuba.