Deberíamos dejar a los basureros que nos gobiernen: peor que la actual dirigencia del país no lo van a hacer.
Deberíamos dejar a los basureros que nos gobiernen: peor que la actual dirigencia del país no lo van a hacer.
La Ley de Transparencia Corporativa, impulsada por el senador Marco Rubio, entró en vigor el 1 de enero y pone en el punto de mira a las empresas usadas para la compra de viviendas.
El año 1973 no es superior a otros de la década, pero el aniversario 50 de las películas seleccionadas aquí se convierte en motivo suficiente para recordarlas.
Una movida hueca, que sólo refuerza el trágico ciclo de las relaciones EUA-Cuba.
Capítulo del libro ‘Historia de la música popular cubana. De las danzas habaneras a la salsa (1829-1976)’, de Antonio Gómez Sotolongo (Hypermedia, 2024).
Los policías, los del día a día, los que han sido reducidos a simples inspectores, también se sienten reprimidos, agobiados.
No es que la iglesia se inmiscuya en política, como arguyen algunos para justificar su cobardía.
Roxanna Marte es una narradora, catedrática y estratega cultural dominicana. Es directora del colectivo literario CUENTARD, creado en 2018. ‘País imposible’ es su primera novela.
¿En qué época estoy viviendo? ¿En qué época estamos viviendo? ¿Y cuál es la época que ahora vive el Estado cubano?
Cuando el autor de estas líneas continúa reuniendo notas dispares sobre literatura cubana (de cualquier procedencia, fecha o condición), es porque en realidad todo lo que existió un día es, ahora mismo, el presente, y el presente contiene, forzosamente, todo lo que vendrá.
Me puse en el lugar del escritor español (siempre hay que ponerse en el lugar del escritor español): yo tampoco me hubiera tomado la molestia de enviar libros míos hacia Cuba. Además, ¿para quién?
‘Gramputin’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en ‘Hypermedia Magazine’.
Nada más proimperialista que esta posición cubana, que vuelve a Ucrania un país sin derecho a dictar su presente y futuro de manera independiente, sin más opción que someterse a los designios imperiales de su poderosa vecina Rusia.
“En todas las esquinas decían que Díaz-Canel y la Revolución ya no servían, que era una mentira, que hacía mucho tiempo que la Revolución tenía que haber acabado, que nos tenían sumergidos en la pobreza, que nos estaban matando. Y hablaban sin miedo”.