A Lennon… la fuente se rompió
El parque de la calle 15 es el parque de mi infancia
de los trajes de marinero
de ir al Renacimiento
a confundir la fantasía con la realidad
de citarme la adolescencia para escondernos
a masturbarnos en las piedras del Derrumbe
donde Reginaldo me lava los pies en público
para limpiar los pecados del mundo
donde vi a Jesús cargar la cruz tantas veces
y esperar los aguaceros en las borracheras de la eternidad
y esconderme de la perseguidora que no sé qué andan buscando
y de ocultar en la carátula de Pello el Afrokán el disco delincuente de Los Beatles
y de llorar la UMAP que anda padeciendo el amigo cantautor
el parque de prohibido prohibir
y el de abajo la guerra de Viet Nam
pero make love not war
viaja en el yellow submarine
que vi la sangre de un niño brotar
y una imagen recorre el mundo
que viva mi bandera viva nuestra nación
and I love her
and I love her
le hago un monumento a Lennon
con las mismas de matar
a ver si me aparece un unicornio
en abril
porque el poeta eres tú
el tiempo pasa
nos vamos poniendo olvidadizos.
El quitasol en la baranda
A Eslinda Núñez.
Ella desembarca
con la punta del pie delicado apenas perceptible
desembarca todos los días
desembarca, constantemente desembarca,
el tabloncillo no cruje a su pisada
y en cambio, las gaviotas
levantan el vuelo
y regresan a juguetear con ella.
Lleva su parasol de encaje acrisolado
que vuela sus orlas al vientecillo de la tarde
siempre es la tarde
siempre es el vientecillo
cuando ella desembarca.
Entonces, ella sonríe
y ocurre el milagro
y ella se desmaya
porque el muelle se tambalea
porque el bote la dejó anonadada
porque el viento en las velas la estremece
porque se emociona con el regreso
porque ama intensamente y eso es demasiado
y desembarca una y otra vez
y siempre es la sonrisa
y el desmayo
y la música crece
porque yo me emociono
de verla
de saber que puede refinarlo todo
que puede convertir en gentileza
hasta mi grosería.
Y la música crece
y crece
y ella desembarca
con su pie delicado
y… ¡no, no se desmaya!
porque Ella
simplemente
es la gaviota.
Hope
Yo te voy a dar
una hermosa e inmensa casa
construida
con las maderas quemadas
de los pueblos arrasados
una casa
con los pisos
del barro fundido
y el hierro
de todas las demoliciones
de cuando los mil soles quemaron la tierra.
Yo te voy a dar
una casa que mira hacia todos los paisajes
para que no quepa la nostalgia
una casa en el cielo
en la tierra.
Lo que no puedo es
devolverte
ese sencillo tiesto
la simple planta
tu matica imaginaria
y recordada
de hierbabuena.
Mi amor
El amor es un lugar común
como Dios
el jazmín de montaña abandonado sobre el muro
la moneda que se oxida entre las piedras del acantilado
el osito de peluche que amarillece dentro del armario
la arenilla que acurrucó la escoba después del llanto de la playa
el perro que te siguió hasta que desapareciste
el billete marcando tímidamente el diccionario
el anillo de plata que se partió durante el sueño
el primer árbol del bosque
el nombre de los hijos inventados
las manos que te sobran
las dos palabras que dicen ambos dedos
la catedral sumergida
los novios recién volados
el violín de franela
y el burrito de trapo
el silbido inocultable que reconocen los incógnitos
la tal canción
la nota
el verso
el cabello rizado
la servilleta embadurnada
el nombre arañado sobre el pupitre
el cenicero impregnado
la cicatriz en la barbilla
el resplandor intolerable
el grito
la noche partida en dos
el rayo
el sudor de sus manos
el olor derramado
el abismo
el sol hundido
el pozo más profundo que has soñado
es un lugar común
como Dios
mi amor.
Cinematógrafo
Hay un misterio en los traspatios…
es el instante
la Rosa Reina se transmuta y
la mariposa corre de flor a vuelo
dorándose en el aire
El prestidigitador alumbra en su papiro
el espectro del trote de un caballo
el perfume de un beso
Sobre las muchedumbres
escalando palacios
por los encajes de sus rejas
sencillamente hacia las nubes

Del Estrecho de Florida como campo de exterminio (En respuesta a Néstor Díaz de Villegas)
De contar con pruebas de existencia de campos de exterminio cubanos nada me costaría denunciarlos en toda su responsabilidad.
Ponte dentro del campo de exterminio
El castrismo opera su emborronamiento último no solo entre los observadores más diligentes, sino en el mismo autor del sistema.










