Mi zona cero literaria es una manera de labrar un territorio.
Mi zona cero literaria es una manera de labrar un territorio.
Para una ciudad cuyos ingresos provienen en su mayor parte del turismo, las consecuencias pintan ser igual o peores que la destrucción causada por el huracán Otis.
Las fuerzas israelíes han lanzado una segunda incursión terrestre en Gaza en medio de una escalada de la tensión, con ataques aéreos que han causado importantes víctimas civiles.
Pescar en La Habana, desde el muro del malecón o en un corcho aguas adentro, es una forma de zen.
Suena un poco turbio, y hasta recreativo, pero son experimentos controlados. Nada de qué preocuparse.
La policía aprovechaba la ausencia de Reinaldo Arenas para desaparecerme asesinado de alguna forma.
Votar contra Trump es la decisión honorable de cualquiera que se defina como conservador.
El ODC muestra su profunda preocupación por la aproximación con Rusia a través de la cosmetización de la cultura.
No habrá solución sin desarrollo de los derechos humanos, la inclusión sociopolítica, el Estado de Derecho y un contexto internacional favorable, por medio de la distensión y el diálogo. A la vez todo esfuerzo fracasará sin la participación decisiva de la ciudadanía.
La Editorial Hypermedia convoca a la primera edición del Premio #ChallengesdelArteEmergente: iniciativa que busca contribuir al reconocimiento de las nuevas generaciones de artistas visuales cubanos.
El avasallamiento de un pueblo tiene siempre un componente cultural que lo induce a someterse y que pasa por la aceptación acrítica de ciertas ideas, es decir, de ciertos significados que se endilgan a las palabras. Entre esas palabras hay dos de especial relevancia: “oficialista” y “revolucionario”.
Oigan, en el presente de ahora mismo, el sonido de las motosierras. Son varias. “¡Corta, corta, corta, corta!”, parece que gritan. Entre amenazas de muerte y astillas que saltan, uno ve gorriones, lagartijas, mariposas y otros animales que huyen. ¿Adónde? A donde sea.