Mi primer encuentro con Nueva York fue decepcionante: en 1980, convivía con la pujanza consagrada por el cine y la literatura, la mugre de una palpable decadencia.
Mi primer encuentro con Nueva York fue decepcionante: en 1980, convivía con la pujanza consagrada por el cine y la literatura, la mugre de una palpable decadencia.
“La guerra Rusia-Ucrania” es un dosier coordinado por los sociólogos Bálint Madlovics y Bálint Magyar para Hypermedia Magazine.
Fernando Botero, icónico artista colombiano conocido por sus voluptuosas figuras, ha fallecido a los 91 años. Su estilo único, el “boterismo”, dio fama mundial al arte latinoamericano.
“Si existe la tentación de juzgar estos problemas como la preocupación particular de unos paletos en el culo del mundo, un vistazo a mi vida revela que los aprietos de Jackson se han vuelto mayoritarios”.
Philadelphia Inquirer: “El peso ligero Cruz, que está entrenado por Bozy Ennis, peleará el sábado en Los Ángeles en la cartelera de Terence Crawford-Israil Madrimov”.
“Los venezolanos estamos listos para deshacerse de la dictadura. ¿Nos apoyará la comunidad internacional?”.
“El actor impedido es el intermediario agónico más importante que existe entre el yo privado del actor y el ego del personaje”.
WSJ: “Para Xi Jinping, una victoria rusa sobre Ucrania reivindicaría la teoría marxista de la historia”.
The Economist: “El combativo economista marxista se centró en cuestiones relacionadas con el crecimiento”.
Marcos me dijo que ellos estaban en la playa porque su papá se andaba escondiendo. Varias veces me dijo que Cuba era el país más feo donde él había estado. Quería saber si en la playa se podían pescar peces perros. “¿Tú has visto alguna vez un tiburón blanco?, me preguntó. “¿Y a tu papá quién lo persigue?”, preguntaba yo.
Té rojo o La sangre de los patriarcas pertenece a la serie Notas al margen, del artista Reynier Leyva Novo, para la sección La Fracción.
“Aunque ahora mismo no esté parada en el sur del mundo, creo que es una forma de enunciar, enmarcar, preguntar y cuestionar ciertos órdenes que muchas veces se dan por sentados. Al crecer en contextos con situaciones e historias tan fuertes, hay una necesidad por cambiar el mundo y hacerlo mejor”.
No se trata de caridad. Se trata de una alternativa económica para un oficio que, históricamente, ha sido mal remunerado. Veámoslo así: es como agradecerle a Héctor Antón por uno o varios textos, invitándolo a una cerveza. Abrir la cuenta de Héctor en Patreon es una tarea romántica, pero no imposible, y necesita del apoyo de todos.