“Es difícil concebir una tierra más hermosa y más desolada por las malas pasiones de los hombres”.
“Es difícil concebir una tierra más hermosa y más desolada por las malas pasiones de los hombres”.
Un devastador terremoto de magnitud 6,8 sacudió Marruecos, causando más de 600 muertos, centenares de heridos y cuantiosos daños en el centro histórico de Marrakech, lo que supone el temblor más fuerte del país en un siglo.
Un juez de Colorado ha ordenado a Cuba que pague 2590 millones de dólares a los hijos de un empresario, que se suicidó por presiones del Che Guevara, en 1959.
The Economist: “Cada vez parece más probable que la esperanza en Venezuela vuelva a ser aplastada. Los venezolanos de a pie pagarán el precio”.
La editorial Betania publicará este otoño todas las cartas de Gastón Baquero a Lydia Cabrera, en una edición preparada y prologada por Ernesto Hernández Busto.
‘Muestrario del mundo o Libro de las maravillas de Boloña’, de Eliseo Diego, evoca ficciones que no se podrán resolver.
Declaraciones ante el anuncio de la autoridad electoral de Venezuela, de que el presidente Nicolás Maduro ha ganado un tercer mandato en el cargo.
BBC News: “La oposición venezolana tachó de fraudulento el anuncio del CNE y prometió impugnar el resultado”.
“Mientras escribo esto están sucediendo en Cuba eventos de carácter histórico donde los artistas están jugando un rol fundamental en el cuestionamiento de las políticas del régimenSan Isidro se extendió más allá de los límites estéticos: aspira a crear una construcción en el espacio de lo real”.
Cierra el 2020: madeja oscura enhebrada por meses interminables. Mientras la realidad nos ajusta el cálculo, regalémosle un repaso a la muerte. Un examen de oficio que le devuelva algunos de sus rostros, le esboce los contornos conocidos y, de ser posible, que funcione como sosiego en su apretado paso.
Los 11 momentos de este año. Los 11 libros que me acompañaron sin fallo. Las 11 canciones que más escuché. Las películas y series que más me marcaron. Los filmes que volví a ver… Este año no nos ha dejado descansar. Ante la cercanía del fin del mundo, lo único que me salvó fue el amor.
“¿Realmente creo algo? ¿Me interesa ser original? En este momento me veo como un reorganizador de información en aras de generar disímiles contenidos dentro de una obra, alejándome de la estructura: A (idea) hasta B (idea que llega al espectador). Quiero ver este sistema de una manera más rizomática”.