The New York Times: “Si el presidente Biden se planteara seriamente abandonar la carrera, la primera dama sería la figura más importante, aparte del propio Biden, para tomar esa decisión”.
The New York Times: “Si el presidente Biden se planteara seriamente abandonar la carrera, la primera dama sería la figura más importante, aparte del propio Biden, para tomar esa decisión”.
Ante las críticas internacionales hacia Nayib Bukele, La Habana manifiesta su apoyo al líder salvadoreño, resaltando la polarización geopolítica y el complejo escenario democrático en El Salvador.
El reconocido músico y compositor argentino se enfrenta al régimen cubano tras la censura de un documental sobre su relación con la isla.
Nunca supe por qué me buscó. Quizás por el miedo o la soledad en que vivía. Tal vez porque parecía un cura con mi calva. O un tipo asexual, por haber perdido cuatro dientes.
Foreign Policy: “Los dos candidatos se enfrentaron sobre la guerra de Rusia en Ucrania, la guerra entre Israel y Hamás, la inmigración y la imagen global de Estados Unidos”.
Vanity Fair: “¿Cómo? ¿El Donald Trump que incitó una insurrección porque no pudo admitir que perdió la última elección?”.
Washington Post: “El presidente tropezó repetidamente, y el expresidente hizo afirmaciones falsas repetidamente”.
WSJ: “Una actuación titubeante en el debate desata la confusión en el partido sobre el candidato para 2024”.
“Por pura coincidencia, he estado leyendo a Fina García Marruz durante este mes en que se cumplen dos años de su muerte. Leyendo unas cartas suyas a Julián Orbón”.
Si ya sabemos que las fuentes del poder hacen uso de la posverdad, porque se acercan a las creencias y prejuicios de las masas, generan likes y son trending topic, tal vez es el momento de asumir la divulgación y el análisis de la información como lo que son: relatos de farándula, críticas de estilo, análisis de banalidades, especulación…
Todos están muriendo. Hice una lista: Paco Prats, Leal, aquel periodista, el actor Pantera Negra, el otro músico, el otro y el otro. Murieron unos cuantos cuyos nombres todos conocen, y unos cuantos miles que nadie sabe. Murieron de todo. Murieron aburridos, viejos, jóvenes, en hospitales, con mucho futuro.
Denunciar sin fundamento ni argumento (porque ha sido eso: una vendetta donde solo interesaba poner la frase en blanco y negro) a Sandra Ceballos como “la peor mafiosa y mercenaria de las artes en Cuba”, es ponerle una diana en la frente a una artista que siempre ha estado en la mira de los estamentos represores cubanos.
Hacen con los muertos lo mismo que con los vivos: los usan. El proceso es similar: seleccionan algo que es cierto, lo agrandan o lo achican a conveniencia, lo descontextualizan y le dan un significado que ellos puedan manipular. Y lo que no conviene, no existió. Celia Cruz ha sido el último intento de reapropiación.