Exilio, esa es una palabrita venenosa. Tan venenosa como la palabrita Patria.
Los abogados alegan discriminación por origen nacional. La ley impone limitaciones a los ciudadanos de los países que Florida considera “países extranjeros de interés”: Rusia, Irán, Corea del Norte, Cuba, Venezuela, Siria y China.
El Eximbank de EE. UU. cancela un crédito de $800M a Pemex tras revelarse exportaciones gratuitas de petróleo a Cuba. La decisión sacude las relaciones financieras México-EE. UU.
Las aventuras y desventuras de “un raro Quijote eslavo” en La Habana.
No pudo ser mejor. Él era mi Humbert Humbert. Y yo, su Lolita. Treinta y tres años contra catorce.
Es la Uneac, la organización que acompaña proyectos que coartan la libertad creativa, la que atropella a mujeres intelectuales; la que ideologiza y politiza el consumo culturaly educativo de las niñas y los niños cubanos.
No hay eventos a los que acudir: ni tertulias, ni festivales, ni espacios de opinión donde se pueda debatir qué se debería hacer con las estatuas, una vez que el sistema se desplome.
Este gobierno ha sido la mejor fábrica de disidentes que ha tenido Cuba. Mejor que cualquier agencia de inteligencia extranjera. Este mes han sobrecumplido con creces su producción de inconformes, de gente harta y de indignados. El diálogo está en marcha. Ya nadie está pidiendo permiso ni esperando por nadie.
Se considera una contravención el difundir, a través de las redes públicas de transmisión de datos, información contraria al interés social, la moral, las buenas costumbres y la integridad de las personas. ¿Pero «contrarias» según quién?
“El arte no puede cambiar el mundo, pero sí puede reinventarlo, puede generar una grieta en lo que entendemos por realidad. El artista muchas veces funciona como catalizador, como una chispa que hace que se desencadenen una serie de eventos. El artista cuestiona, propone e imagina nuevas narrativas”.
La verdad se multiplica, colegas queridos, intelectuales ensimismados, migrantes todos que un día cualquiera optaron por alejarse de la isla. La verdad es que nos marchamos y dejamos solos a unos cuantos Maykel Osorbo. Fuimos a hacernos ebbó por el margen del mundo. Y por orgullo o por agobio, dejamos a Maykel solo con su osogbo.