No hay mejor ni peor metáfora que la de ese animal “fajado por Dios, que entra poderoso en el desfiladero”, para observarme a mí mismo en un devenir. El de Cuba. O, mejor, el de la Revolución.
No hay mejor ni peor metáfora que la de ese animal “fajado por Dios, que entra poderoso en el desfiladero”, para observarme a mí mismo en un devenir. El de Cuba. O, mejor, el de la Revolución.
El conflicto entre Israel y Hamás está reconfigurando el panorama del poder mundial, ofreciendo a Rusia y China una ventaja en medio de las distracciones de Estados Unidos.
‘Vida y destino’ es la novela por excelencia del estalinismo. Es un retrato de la sociedad, del ‘Zeitgeist’ soviético y es, en sus más de mil páginas, un monumento a las víctimas de los totalitarismos.
No hay puentes sanos. Se ha hecho inconcebible el diálogo entre Ana de Armas y los cubanos.
“La ideología ‘woke’ es resultado del liberalismo y no del marxismo, como se repite una y otra vez desde la derecha”.
El ODC invita a revisar las formas de colaboración que galerías, curadores y artistas extranjeros establecen con el Gobierno cubano en ausencia de coherencia y ética sociopolítica.
“El opio es el mejor desayuno para no sentir el impulso de llorar por la luz que no ha llegado”.
“Al siguiente día de mi primer encuentro y conversación con Reinaldo Arenas, llegué a la casa de la doctora Elia Calvo de Stalin”.
Hoy se sienten seguros de que ganaron la batalla. Porque, para ellos, la diversidad de criterios sobre cuestiones políticas solo merece guerra y aniquilación. Pero lo cierto es que han perdido, estrepitosamente, la confianza de muchos. Han perdido ellos y hemos perdido los demás, que aún no sabemos articular un pacto cívico.
Nos maltratan, y le piden a la comunidad internacional y a los coterráneos neófitos que lo comprendan. El Estado pide comprensión porque se siente amenazado por un enemigo que no existe. El Estado pide que lo dejen ser infantil y peligroso. He sido abusado y ciberabusado… Y así seguirá siendo, al parecer.
“El solo hecho de apreciar la obra de Nicolás Guillén Landrián tal y como él la concibió resulta impactante y llena de sentido tanto esfuerzo. Ya a nivel más personal, acercarse a su vida es constatar lo poco que nuestra política y nuestra cultura han aprendido de los errores del pasado”.
El adoctrinamiento que se ha orquestado en la mente de varias generaciones aún sigue rindiendo sus frutos para la dictadura. Tenemos una nación con una total deformación del entendimiento sobre los límites del respeto y de los derechos civiles.