Yo era Elena en ‘Corazón azul’. Me encontraba ante las ruinas de una isla. Por fin dejé de matarme. Ya no podría volver a interpretar a Ofelia.
Yo era Elena en ‘Corazón azul’. Me encontraba ante las ruinas de una isla. Por fin dejé de matarme. Ya no podría volver a interpretar a Ofelia.
A pesar de las sanciones de Occidente, aerolíneas rusas han importado refacciones por $171 millones mediante triangulaciones. Países como China, Emiratos Árabes y Turquía se revelan como socios clave.
Como el príncipe Metternich, Chávez lamentaba haber nacido tan tarde. Pero ¿cuándo hubiese querido nacer? Quizá en 1918, como Nasser. O mejor, en 1926, como Castro.
¿Por qué, a pesar de la popularidad de algunas de sus narrativas, Rusia ha fracasado en su guerra informativa contra Occidente?
“Cuba se ha plegado excepcionalmente a los designios del Kremlin, en busca de un socio clientelista de mayor peso financiero ante la crisis multifactorial que padece”.
AP: “La escritora nacida en Moscú y destacada crítica de Putin fue acusada de difundir información falsa sobre el ejército”.
Newsweek: “Los inmigrantes ilegales han sido deportados en cifras récord en los últimos dos meses, según muestran los datos oficiales”.
Variety: “El director de cine palestino presentó ‘From Ground Zero’, una recopilación de 22 cortometrajes rodados dentro de la Franja de Gaza”.
La resistencia de la dignidad contra los que quieren abatirla, podría describirse como la batalla entre una planta y un árbol. La planta es la caña de azúcar; el árbol, la palma.
“¿No crees que el Ministerio del Interior construye mejor a sus ‘artistas’ que los galeristas o los espacios supuestamente destinados a cimentar una red comercial capaz, estimulante y rentable? Los agentes de la Seguridad del Estado son los mejores publicistas del arte cubano…”.
Aquella ilusión de que las libertades producen necesariamente objetividad en el pueblo, o por lo menos en la clase intelectual, ya no me anima a escribir para Hypermedia Magazine. A fuerza de leer noticias me siento confundido, mareado. Especialmente ese asunto de la izquierda y la derecha.
¿Quiénes queremos ser? ¿Cuáles son los parámetros éticos que nos guían? ¿Qué vamos a hacer con el poder que nos da la visibilidad en las redes sociales? ¿Cómo somos diferentes de aquello que criticamos? Nada de esto está claro hoy. Pasó antes en otras partes. Nos pasa ahora a nosotros, en un contexto globalizado, de fake news e influencers.
“A mí la Revolución me volvió loco. Aquello me pareció una película de acción: gente que bajó de la Sierra y eran como los cowboys pero vestidos de verde olivo, con collares de caracoles y armas largas en vez de revólveres. Para mí era indiscutible que venían a traer justicia a esta tierra”.