En el corto-medio plazo, Venezuela será libre o será totalitaria a nivel castrista. Occidente debe apostarlo todo a la primera opción.
En el corto-medio plazo, Venezuela será libre o será totalitaria a nivel castrista. Occidente debe apostarlo todo a la primera opción.
En lugar de ser convertida por la turba en un ser odiante, ella solo sintió pena y compasión por sus atacantes.
En un choque de alto riesgo, Brasil, tricampeona olímpica, se enfrenta a Cuba, vencedora de la Copa Challenger de Voleibol 2022, en la eliminatoria de Río camino de París, en pugna por una codiciada plaza olímpica el 6 de octubre.
El ‘Diario de Kioto’, de Ernesto Hernández Busto describe cómo, antes de dominar su arte, el espadachín japonés debe aprender a estarse quieto sobre una columna de cuatro pies.
El Tapón del Darién fue alguna vez considerado intransitable. Ahora cientos de miles de migrantes se arriesgan a atravesar un terreno peligroso, a sufrir violencia, hambre y enfermedad para llegar por medio de la selva hasta Estados Unidos.
Leo ‘Tía buena. Una investigación filosófica’ (Círculo de Tiza, 2023), de Alberto Olmos.
Ser cubano es una combinación sin igual de presunciones y malentendidos, que implica aceptar una condición cada vez más patética y abstrusa.
“La realidad es que más dispositivos digitales equivalen a menos tiempo para concentrarse y, por supuesto, para pensar”.
A las nueve de la noche ya estaban ebrios, sentados en el piso siguiendo los patrones circulares dibujados por mí, embarcados en un debate sobre su relación con Dios, a la espera de su turno para hablar.
En Un perro andaluz vemos una mano llena de hormigas: obsesión onírica de Salvador Dalí que se repite en los relojes blandos de La persistencia de la memoria, donde los insectos devoran la carne del tiempo. David Lynch rinde homenaje a Buñuel y a Dalí con la oreja cortada, plagada de hormigas, que descubrimos en Terciopelo azul.
Desde la “fallida” convocatoria a la marcha del Yara, hasta la decisión de Elaine Díaz de ejercer su derecho a cambiar su vida como estime conveniente, los cuervos han seguido su festín, y vuelven a por la yugular de sus víctimas, a tratar de desangrarlos, mientras el poder observa satisfecho la carnicería a una distancia responsable.
El odio necesita un rostro, una imagen. No odiamos un sentimiento, ni una situación. Odiamos situaciones que se personifican o materializan en algo. Quizás lo que condensa el odio por el gas que pasa a las siete, por los dueños que no se ocupan de sus mascotas, y el odio a mí misma, es el rostro de esos tres perros que se convierten en un Cancerbero.