“Este libro publicado por Casa Vacía es, sin lugar a dudas, un epitafio, el del propio Jorge Enrique o el secreto mejor guardado de la literatura cubana”.
“Este libro publicado por Casa Vacía es, sin lugar a dudas, un epitafio, el del propio Jorge Enrique o el secreto mejor guardado de la literatura cubana”.
Dinapiera Di Donato Salazar (Venezuela, 1957). Cuentan bajo su autoría: ‘Relatos’ (2016), ‘Colaterales/Collateral’ (Paz Poetry Prize), ‘La Sorda’ (2011), ‘Libro de Rachid avenida Paul Doumer -Desventuras del ocio-’ (Premio de Poesía Bienal Tomás Alfaro Calatrava 1996), ‘La sonrisa de Bernardo Atxaga’ (Premio de Narrativa Alfredo Armas Alfonso), y ‘Noche con nieve y amantes’ (Premio de Narrativa de la X Bienal Internacional José Antonio Ramos Sucre 1990).
Este dosier podría llamarse: “Los poetas cubanos recomiendan”. Pero entonces sería traicionera con el tiempo perfecto de la poesía.
De las hábiles manos de Nicolás no sólo salían las piñatas para los cumpleaños de todos los chamas de la cuadra, sino también, ¡maravilla de maravillas!, modelos en madera de barcos y aviones, a escala y con lujo de detalles.
‘Distintos modos de contar ovejas’ es una entrega de la serie ‘Epizootia’, una columna de la artista Camila Ramírez Lobón en ‘Hypermedia Magazine’.
“No la interrumpo / dejo que pinte / todo / lo que se vuelve tangible./ Me asusto / y respiro / para saber / si aún / soy espesor”.
Tribunal federal vota a favor de que hasta 30.000 migrantes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela puedan entrar en los Estados Unidos cada mes.
Ana Vera Palomino (Lima, 1981). Comunicadora, escritora, gestora cultural, tallerista y fotógrafa. Ha publicado el poemario ‘Ausencias’, el fotopoemario ‘Memoria imagen’ y el libro-álbum ‘Poesía animal’.
La revolución la empezaron las mujeres, no los obreros.
Notas sobre el estudio Voces de cambio en el sector no estatal cubano: cuentapropistas, usufructuarios, socios de cooperativas y compraventa de viviendas, de Carmelo Mesa-Lago, Roberto Veiga González, LenierGonzález Mederos, Sofía Vera Rojas y Aníbal Pérez-Liñán.
En el traspatio de los baños públicos había una puerta que conducía a unos cubículos rústicos destinados a encuentros sexuales rápidos. Quien quería hacer algo, pagaba. Y quien solo quería mirar, pagaba mucho más.
La obra de Alfredo Bikondoa se presenta como un cuerpo autónomo y portentoso en el que la voz de la abstracción adquiere protagonismo y dominancia.
Una madrugada, en la república soviética de Massachusetts, se subió al taxi el cardenal católico cubano en persona: Jaime Lucas Ortega y Alamino, arzobispo de la Arquidiócesis de La Habana.