“¡Esto es demasiado…! ¡No hay quien aguante tanta tortura!”, grita alguien. “¡Aquí en esta casa no se come hoy!”.
“¡Esto es demasiado…! ¡No hay quien aguante tanta tortura!”, grita alguien. “¡Aquí en esta casa no se come hoy!”.
El principal desafío para los líderes del sector público y privado en el sur de Florida es abordar la crisis persistente de la asequibilidad de la vivienda.
Cuando Marisleidys se queda tranquilita, está haciendo algo malo. Por eso va para el cuarto casi en puntillas y yo la sigo. Nos asomamos en la puerta y la vemos sentada en el medio de la cama…
Reuters: “Hoy el país se enfrenta a un intento de golpe de Estado. Hoy el país se enfrenta una vez más a intereses para que la democracia en Bolivia se vea truncada”, dijo el presidente Luis Arce.
Cuatro personajes que expresan con fuerza ʻalgoʼ de la identidad nacional: Cecilia Valdés, Fotuto, Elpidio Valdés y Pánfilo.
“¿Podemos referirnos a un sexo “dado” o a un género “dado” sin preguntarnos primero cómo se da el sexo y/o el género, a través de qué medios?”.
WSJ: “La pregunta es si ahora o después. La estrategia aboga por hacerlo ahora, aunque políticamente podría ser mejor más adelante”.
WLRN: “El Departamento de Estado reconoció a la exiliada cubana de Miami María Werlau, que se enfrenta al programa de exportación de médicos y mano de obra de Cuba, entre quienes luchan contra el tráfico de seres humanos”.
¿Cómo iba a convertirse en un buen personal de servicio, alguien a quien le habían inculcado que servir a otro ser humano era denigrante?
La última película que vi en el Festival de Cine de La Habana de 2019 fue sobre un funeral. Sobre las exequias de Stalin, el más poderoso emperador comunista de todos los tiempos. No se menciona casi nunca la palabra “muerte”. El nombre de la gran reguladora de la Historia es sustituida por un eufemismo, el recurso lingüístico más caro a la política siniestra y diestra.
Sería reconfortante pensar que Parasite (Bong Joon-ho, 2019) nos ha caído del cielo como el diagnóstico definitivo de un enfermo terminal. Pero por mucho que esta visión aliviase temporalmente el malestar, no dejaría de ser mentira. La enfermedad se fue fraguando con lentitud, alevosía y comodidad en todos nosotros.
De gente que pensaste buena
se fue hilvanando el infierno de tu vida. (Mala gente).
Durante una beca de escritura creativa en México, en el nuevo libro de Raúl Flores Iriarte empezaron a morir bolivianos. Según declaró ante el corro de escritores latinoamericanos allí reunidos, escogió esa nacionalidad para sus víctimas porque entre los becarios no había bolivianos. No deseaba generar conflictos.