“La velocidad de la luz es una constante fundamental del universo. Desde los albores de la Física moderna, esta constante ha fascinado y desafiado a la humanidad”.
“La velocidad de la luz es una constante fundamental del universo. Desde los albores de la Física moderna, esta constante ha fascinado y desafiado a la humanidad”.
La Revolución Cubana, eso que se entiende desde la alquimia historiográfica oficialista como un tiempo capsular de consumación teleológica, trajo consigo al Estado de las tinieblas.
Al régimen no le agrada que la oposición use los símbolos de la nación para hacerle resistencia al poder.
Teniendo entre 10 y 12 años, Chocolat fue vendido por el precio de 18 onzas de oro a la familia Castaño, originaria del País Vasco.
The Wall Street Journal: “Algunos de los ‘agitadores externos’ contra Israel son compañeros de viaje de La Habana”.
solo siete años tiene el niño. el marido de su madre dice que sacará de él un buen hombre de trabajo. por las tardes lo lleva a la entrada del bosque.
Carlos González Arenal (La Habana, Cuba, 1970) es director de cine, guionista y fotógrafo. Ha dirigido y escrito cortometrajes y documentales. Reside en Madrid.
Zelenski parece perfectamente adecuado para la alta concentración de poder y la arbitrariedad en la toma de decisiones que son intrínsecas al liderazgo en tiempos de guerra. ¿Pero qué pasará cuando regrese la paz?
“El miércoles se cumplieron cinco años desde que el gobierno cubano me detuvo en el aeropuerto internacional José Martí de La Habana”.
Con el objetivo de apoyar y fomentar la creación poética, la Editorial Hypermedia convoca a…
Esta columna también podría haberse titulado Love Is In The Air, como la célebre canción de John Paul Young. Unos extraños vientos rojizos, soplados en el polvo del Sahara por antiguos demonios, han redoblado el calor de La Habana al conformar una insólita pantalla de polvo que hace resistencia a las lluvias.
La miseria particular de Cuba es una miseria autofabricada y autoimpuesta por EL PUEBLO y LA VOZ. Causa y efecto: LA VOZ clama y EL PUEBLO delira.
La pintura de Richar Vico parece poseída por una tridimensionalidad escultórica; sus lienzos son un entramado en el cual, quien va abriéndose paso, solo tiene garantizada la ausencia de una finalidad.