Diré que —como mucha gente— yo nací en La Habana. Aclararé, además, que la ciudad donde vine al mundo ya no existe.
Diré que —como mucha gente— yo nací en La Habana. Aclararé, además, que la ciudad donde vine al mundo ya no existe.
En el anime abundan los personajes que se transforman en seres gigantescos por diversas razones mágicas, genéticas o tecnológicas.
El capitalismo cubano adolece de las contradicciones del Estado cubano: asume la necesidad de romper con un sistema-mundo injusto, pero pide ingresar a ese mismo infierno abandonado.
NBC News: “Funcionarios israelíes han amenazado con una ofensiva militar en Líbano si no se llega a un final negociado para alejar a Hezbolá de la frontera”.
“Entre los pechos de copa B de Sativa hay un elaborado tatuaje del Sagrado Corazón, símbolo católico del sacrificio de Cristo por el pecado humano”.
New York Post: “Mike Turner pidió al presidente Biden que aumentara la presión para impedir que Moscú lanzara armamento nuclear antisatélite”.
El suicidio es un pecado y es destino. Antes o después, ese plan preconcebido se cumple. Hay un mantra que gira alrededor del elegido, en la manera que escoge para irse.
Desde la academia europea, el debate sobre el totalitarismo es un asunto taken for granted. El rechazo a procederes “de derecha” legitima un pendular hacia la utopía y la mistificación del sistema “de izquierda”, aderezado por esa “singularidad” tropical de lo revolucionario de la que Cuba es paradigma.
Jorge Molina y Eduardo del Llano son dos ejemplares del homo novum cubanensis, que a estas alturas ha devenido homúnculo forjado y regurgitado por la alquimia revolucionaria (authentic since 1959).
El ejercicio de memoria propuesto por la artista chilena exhibe el olvidar como lo político del recordar, perdiendo protagonismo el Gran Relato histórico para dar paso al proceso. Mariana Riquelme Pérez busca la oportunidad, en la utilización del grosor del plumón, de pasar la historia a modo anecdótico.
Por algún efecto o defecto de exhibir aquellas películas importadas desde la Libertad hasta la Cuba cárcel, las imágenes tenían siempre un corrimiento hacia el azul.