Una radiografía histórica, necesariamente breve y superficial, sobre lo que ha significado desde 1959 vestir a la moda en Cuba.
Una radiografía histórica, necesariamente breve y superficial, sobre lo que ha significado desde 1959 vestir a la moda en Cuba.
Un año ya de esta guerra, en la que se juegan cosas que no acabamos de entender. Somos el público aturdido de una guerra de exterminio en pleno corazón de Europa. Pasada la sorpresa, la sensación general es una abofada indiferencia.
Esto no es un texto de poscritica, no es un ensayo, no es la transcripción siquiera de una conversación formal: esto no es sino una acusación.
Los haitianos innovan para sobrevivir en medio del colapso del gobierno, recurriendo a iniciativas privadas ante la desaparición de los servicios básicos.
“Es una sorpresa a las 2 de la mañana: The Tortured Poets Department es un DOBLE álbum secreto”, anunció Swift en Instagram.
“No estoy diciendo que vaya a tener lugar, sino que podría ser posible”, afirmó el teniente general Carsten Breuer, máximo responsable militar alemán.
Marlon David, David Marlon. Tú eras dos en uno, la cafetera que explota y mancha las paredes de la casa. Pura explosión y tizne. Un tranvía llamado Marlon David.
“Hoy hay más gobiernos de izquierdas que en el apogeo de la Guerra Fría en este hemisferio. E incluyo a Canadá entre esos gobiernos”, declaró DeSantis.
The Miami Herald: “El acto, organizado por la Oficina de Participación Pública y anunciado como Día de Cuba en la Casa Blanca, se celebra para ‘reconocer’ las contribuciones de la comunidad cubanoamericana a Estados Unidos”.
Al final la tipa me dijo: Orlando Luis, tú sabes muy bien que tu nombre tiene una prohibición de viajar.
Kipling dedicó un epitafio a su hijo muerto en la I Guerra Mundial: “Si alguien pregunta por qué hemos muerto, díganle que porque nuestros padres mintieron.” He ahí el gran asunto de la narrativa cubana que es el gran tema de Los caídos, de Carlos Manuel Álvarez.
Marqué el número de la Embajada de la tiranía cubana en la capital de los Estados Unidos. Me dio timbre, como de costumbre. Pero esta vez todo sería diferente.
Para leer hoy literatura cubana, habría que usar una estrategia baudelaireana, es decir, aprender a encontrar la belleza en medio de la mediocridad. Aunque pensándolo bien, no: lo que decía Baudelaire era otra cosa.