Juan Triana Cordoví: “Estamos produciendo la misma cantidad de azúcar que producía Cuba a mediados del siglo XIX”.
Juan Triana Cordoví: “Estamos produciendo la misma cantidad de azúcar que producía Cuba a mediados del siglo XIX”.
Este dosier podría llamarse: “Los poetas cubanos recomiendan”. Pero entonces sería traicionera con el tiempo perfecto de la poesía.
A sus abuelos ―nosotros― el régimen los chantajeaba de niños con que el KKK nos esperaba en Estados Unidos para lincharnos. Lo natural es, entonces, que hoy los nietos ―los nuestros― se disfracen indolentemente de ese mismo KKK. No sólo es lo natural, sino también lo marxista.
Alejandro Armengol nació en Cuba y vivió en Estados Unidos desde 1983. Periodista y escritor. Se desempeñaba como director editorial de Cubaencuentro.
El Estado Islámico reivindica la autoría después de que hombres armados con uniforme de combate abrieran fuego y, al parecer, detonaran explosivos en el Ayuntamiento de Crocus.
La negligencia fiscal y las erráticas políticas empresariales pueden hacer descarrilar el sueño de un Singapur en El Salvador, sostiene Bloomberg.
Aunque sea improbable el antiguo sueño de una sociedad de seres individuales, libres y cultos, no es posible renunciar a tal sueño.
El interés de Trump por Marco Rubio es especialmente estratégico, teniendo en cuenta su atractivo demográfico y político.
WLRN: El mayor sufrimiento cubano ha desencadenado nuevas protestas, pero no espere que el régimen o los exiliados suavicen sus posturas de forma que puedan aliviar realmente esa miseria.
Entonces Dios hizo el Desierto de Sonora:
una enorme máquina de matar.
Y vio que la máquina era buena.
Y colocó en el otro extremo un Jardín metálico, lleno de torres
y frutos luminiscentes de neón.
(El desierto de Sonora: una enorme máquina de matar)
¿Qué es exactamente un boli?
Miren bien ese animal primero e impreciso, convertido en mascota de sangre. Una criatura que parece moldeada por un niño.
Ante el “policía secreto de cabecera”, quienes sienten miedo real o virtual procuran auxilio en quienes lo caricaturizan.
Sería la manera de ignorar o exorcizar la omnipresencia del intruso parternaire.