Quienes emigramos pasados los setenta años no vamos tras ningún sueño, sino para salir de una pesadilla.
Quienes emigramos pasados los setenta años no vamos tras ningún sueño, sino para salir de una pesadilla.
Para todos los artistas cubanos que, durante décadas, han sido y siguen siendo estigmatizados y excomulgados.
La pregunta ya no es qué tan democrática es una sociedad, sino si todavía existe algo así como un mundo común en el que esa pregunta tenga sentido.
Sirya Arias compone un estilo que transforma la vida ordinaria en milagrosa, y que se manifiesta y recurre en la aterradora emigración, en la cubanía concibiéndose depositaria.
La Revolución no era por tanto accidente o capricho voluntarista, respondía a la visión alternativa con que entendía la historia.
Acabar con la Revolución Cubana sería un golpe de efecto para el único presidente yanqui que ha ocupado durante dos períodos no consecutivos el 1600 de la Avenida Pennsylvania.
De ahí el título escogido para el libro, que fija la posición enunciativa: se escribe desde la admiración y la desesperanza.
Sigue así, querido, no te detengas. Aunque desde nuestra trinchera te pinchen o te escupan, no los escuches.
Carrión ha vuelto al origen de la novela como discurso caníbal, con hambre de formas nuevas.
Es una risa sin género y sin raza. Espontánea, como un vómito de aire. Por reír, ríen hasta los verdugos de verde oliva, antes del preparen-apunten-fuego en los pelotones de fusilamiento.
En la asociación yoruba se hablaba bajito: ‘Hay varias prendas, la más antigua es una cinta de 16 mm enterrada en la Sierra Maestra envuelta en un brazalete del M-27J’.
Capítulo del libro: ‘Rusia: el regreso de la potencia’, de David Teurtrie (Hypermedia, 2024).
“Sus frases, no por conmovedoras, dejan de ser asfixiantes. Martí es tan agónico como emancipador”.
“La frase martiana que sí se podía leer en toda aula cubana era aquella que prescribía la finalidad que debía tener la cultura: la libertad. Ser cultos para ser libres”.
Terrible amanecer con la muerte. Con la noticia de la muerte de un amigo, quiero decir.
“Si el régimen israelí comete otro error, la respuesta de Irán será considerablemente más severa”, declaró la misión iraní ante las Naciones Unidas.
Justina Orozco Jirón se ve obligada a exiliarse tras ser coaccionada a pedir disculpas al presidente Ortega y renunciar a sus derechos.
Hamás libera a un tercer grupo de rehenes en un intercambio con Israel, mientras Estados Unidos espera una prórroga de la tregua en medio del actual conflicto de Gaza.
En algunas provincias llevan meses mezclando la vieja y confiable harina de trigo con extrañas recetas: de yuca, de boniato, de calabaza. Lo que genera sabores más bien exóticos. Y no precisamente en el buen sentido de la palabra.
¿Por qué el desnudo, individual o en grupo, se ha convertido en manifestación de protesta? Porque viola una absurda prohibición. Porque arremete contra la moral dominante, impuesta por los falsos atuendos. Y por más falsos discursos. De los falos falenterados.
Advertencia: Este artículo incluye contenido audiovisual, que puede herir su sensibilidad.
Seibabo es uno de esos campos que a nadie le importan. Caseríos alrededor de una bodega, arrabales, otro caserío alrededor de una escuela primaria. Nada pueden significar cuatro casas para la economía de un país, como nada significa Cuba para la economía mundial, para la geografía mundial o, por ejemplo, para la industria militar mundial.
«¿Es santiaguero? Todo parece indicar que sí, aunque los policías de Plaza de Marte lo señalen como turista y a esta entrevistadora como jinetera».
A partir del 23 de febrero podrán verse en la fotogalería del Art Museum of the Americas (AMA), siete imágenes de la artista cubana Cirenaica Moreira como parte de una muestra colectiva con piezas provenientes de Brasil, México y Estados Unidos.
No te preocupes, lector, que yo no te podría contar ‘DAU. Degeneration’ aunque quisiera. La exposición in extenso del universo totalitario que es ‘DAU’ no admite el encapsulamiento en una sinopsis. Y después, lectora, está también el problema de los mimos, los que ‘DAU’ nos prodiga a los supervivientes.
“En la enseñanza musical no se estudiaba jazz. A mi generación lo que le interesaba era el rock. La política era meterte la música cubana a la fuerza. Hubo una época de reevaluación del son: son para aquí, son para allá. Por eso lo rechazábamos. Solo después, fuera de Cuba, es que redescubro la música cubana”.