Quienes hemos vivido en una dictadura llevamos una especie de tatuaje invisible. Uno de esos que no se hacen en la piel, sino en la forma de mirar el mundo.
Quienes hemos vivido en una dictadura llevamos una especie de tatuaje invisible. Uno de esos que no se hacen en la piel, sino en la forma de mirar el mundo.
La donación de 2000 vacunas de Cuba a Colombia fue aceptada y oficializada, pero no se materializó y nunca ingresó al país.
Cuba podría verse rodeada de gobiernos poco afines que, unido a la policrisis que experimenta y el recrudecimiento de las sanciones (o los posibles ataques) de EE. UU., podría dar al traste con la Revolución.
Cuba era el lugar donde el siglo XX podía dejar de ser Auschwitz. El comunis-mo tropical se ofrecía como antítesis luminosa del horror nazi.
El sitio de donde nunca ningún cubano será excluido es un diario de la invasión.
No entiendo el fuego que te quema, / ni por qué me mojan tus hogueras.
La invasión es el más tardío de nuestros derechos humanos. Todo imperio se merece un final sinfónico.
¡Quién lo hubiera dicho, que la Gran Utopía, ahora muerta, ofrecía la imagen de su desnudez, su imagen real, y no era más que un camelo despreciable!
Podría ser un género literario de estreno. Los apuntes de una persona a la espera de la invasión de su patria.
Leerlo no agota. Es ágil. Agreste, agorero. Y cómico como carajo. Al terminar, puede comenzarse fácilmente por el principio.
A medida que transcurre la “vida verdadera”, el afán de exhibirse o competir se desgasta. Quizás sea ese uno de los “secretos” de la madurez.
La vulva ha sido venerada como símbolo de abertura hacia realidades escondidas y, al mismo tiempo, túnel por el que llegamos a la luz del mundo.
Ahmel Echevarría ha desarrollado una destacada trayectoria en la literatura y el periodismo. Su obra ha sido reconocida con numerosos premios, entre ellos, la Beca de la Fundación CINTAS 2025.
Herramientas para resistir el asedio de las redes sociales, encontrar propósito en lo cotidiano, volver a aprender a respirar a nuestro propio ritmo.
Aunque encarcelado desde hace más de tres años, Luis Manuel Otero Alcántara se las agencia una y otra vez para burlar la reclusión impuesta por el Estado cubano.
¿Quién hubiera podido imaginar que tener un tatuaje que dice “libertad” en la cadera iba a ser motivo para separarme de mi hijo?
El Estado Islámico reivindica la autoría después de que hombres armados con uniforme de combate abrieran fuego y, al parecer, detonaran explosivos en el Ayuntamiento de Crocus.
¿Es la revolución noruega del coche eléctrico una hoja de ruta hacia la sostenibilidad o un obstáculo para objetivos de tránsito más amplios?
La intensificación de los ataques aéreos israelíes contra un dirigente de Hamás causó cientos de víctimas en el campo de refugiados de Jabalya, densamente poblado.
La celebración del Mes de la Cultura Afroamericana ha servido de escenario al intento torpe de blanqueamiento de la dictadura más longeva del hemisferio.
Trump será olvidado con pudor, para no tener que recordar el lodazal en que convirtió a la nación americana. Su legado es la desunión, una nación ansiosa buscando un asidero. Su legado son gordos con AR15 y chalecos antibalas, a los que él llamó patriotas, ocupando sedes de gobierno y pavoneándose en calles, escalinatas, autopistas.
La anunciada reforma salarial podría diluirse en una espiral inflacionaria de precios que mantendría muy bajo el poder adquisitivo. Para eliminar la escasez de alimentos tampoco parece posible la importación, pues la pandemia ha disminuido de manera drástica el turismo, las remesas y la venta de servicios médicos al exterior.