Lo que queda de las revoluciones armadas de los últimos setenta años son los despojos de los ideales que las animaron: la caricatura senil del sandinismo y los estertores finales del castrismo.
Lo que queda de las revoluciones armadas de los últimos setenta años son los despojos de los ideales que las animaron: la caricatura senil del sandinismo y los estertores finales del castrismo.
Nace ahí: en el punto exacto donde una necesidad humana busca lenguaje antes que convertirse en silencio.
La operación es doble: entretener y disciplinar, convocar y excluir, celebrar la juventud mientras se restringen sus derechos efectivos.
Para cuando el fruto de nuestro trabajo pueda ser recogido, conservado y compartido con todos y para el bien de todos.
Ambos muertos casi con la misma edad, soñando con bañarse desnudos en el agua del Contramaestre, que aún sigue turbia y sin libertad.
Las ventanas son espejos para asomarnos a lo real y también a la incapacidad de cambiar el mundo; un mundo destruido y sin resortes.
“El ‘ennui’, ese tedio o desgaste vital desencadenado por la tiranía de lo mucho, se ha transformado en una sutil, lucrativa e instigadora estrategia mercadotécnica”.
¿Cuántos humanos, cuasi cucarachas, andan por ahí como si nada, sin ser conscientes de ello? Y todos aplauden.
Cada cubano lleva en su alma no sólo a una bayamesa gentil, sino también el fantasma aglutinador de una ocupación armada. Ese espectro nos identifica. Es el crisol secreto de nuestra cubanidad.
El ODC vuelve a llamar la atención sobre el sistemático secuestro de las instituciones culturales cubanas bajo una fachada democrática.
En la Cuba real, cualquier alegría tiene que ver más con un deseo que con un estado mental donde existan motivos comprobables para el júbilo.
El castrismo y su continuidad están colimados por una crisis poblacional equivalente a un golpe demográfico.
Los grandes descubrimientos muchas veces comienzan como pequeñas ‘casualidades’.
El expresidente ruso y actual vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia afirma que las relaciones entre Estados Unidos y Rusia son peores que durante la crisis de los misiles cubanos de 1962.
Un hombre armado mató a 18 personas en un aterrador tiroteo en una bolera y un bar de Lewiston, lo que ha provocado una persecución masiva por todo Maine.
Lewiston, Maine, conmocionado tras un trágico tiroteo que deja 16 muertos y decenas de heridos. Las autoridades inician una persecución del sospechoso, Robert Card.
“Ahora, que las cosas van tan mal y todo apunta a que podrían ir incluso peor en el futuro cercano, los cubanos ¡al fin! somos libres para morir”.
La gramática del poder necesita un objeto sobre el cual ejercer su acción. Incluso cuando los artistas se las han ingeniado para subvertir el poder, los círculos de poder se las han ingeniado aún más para anular dicha subversión. Tal vez la subversión solo es posible allí donde la sombra de la mano legitimadora no alcanza.
Apareció la oportunidad: las apps de citas. Para asiáticos, latinos, para toda “raza”, denominación o creencia. Hace un año, la aceptación de este tipo de cosas en EE. UU. era de un 29 %. Pero en un país donde no hay tiempo para casi nada, no importa la aceptación. La usas y ya. “Es un entretenimiento, qué puede pasar…”.
Su obra es una de las más importantes de la literatura cubana contemporánea. Escritor, editor, traductor y crítico, Edmundo Desnoes nos deja en sus novelas el singular testimonio de una época marcada por grandes cambios sociales.