Si algo enseña la historia, es que las aventuras de cambio de régimen de Estados Unidos casi nunca terminan bien.
Si algo enseña la historia, es que las aventuras de cambio de régimen de Estados Unidos casi nunca terminan bien.
Todos los caminos conducen a Cuba. Todo es lo mismo, aunque tenga mejor maquillaje.
La ironía es que, en el fondo, él ama ese país como muy pocos de su generación lo aman. Estoy seguro.
El Estado nación se resquebraja y cede espacio a imperios reconfigurados, donde el poder ya no se mide en fronteras, sino en dependencia, datos y control.
“Un juez dictará sentencia al sicario que Irán envió para matarme. Es la prueba de que el país donde busqué refugio protege las libertades que amo”.
“La IA es una herramienta de control estratégico”, una conversación con Meredith Whittaker, presidenta de Signal.
Estados Unidos amplia su ofensiva con operaciones de mayor alcance. Analizamos el riesgo por países.
Hay que salir al mercado a comprar agua potable, porque la reserva de la casa ya se agotó y un huracán anda cerca de la Isla.
Contrario a lo que la mayoría cree, el progreso era solo una ilusión. Los grandes misterios seguían allí. Como verdades inamovibles.
¿A alguien le resulta familiar la situación? Cualquier semejanza con la realidad cubana no es pura coincidencia.
El gobierno ruso ha negado las comunicaciones al líder opositor Alexey Navalny. Su equipo y abogado mantienen las solicitudes de prueba de vida.
Con el fin de evitar su posible resurgimiento a partir de 2024, un juez federal prohíbe la política de separación de familias migrantes de la era Trump hasta 2031.
Estados Unidos vota en minoría la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU para un alto el fuego inmediato en Gaza.
China amenaza la industria de los vehículos eléctricos y los fabricantes de automóviles se ven obligados a reducir costes para salvar la crisis.
No sabemos convivir en la contradicción, en el diálogo libre y respetuoso. En cuanto advertimos alguna divergencia la convertimos en blanco de una “batalla de ideas”.