En la gente a la que tendrás que decir adiós, en los lugares que quieres visitar antes de irte, en las cosas que repartirás a los que se quedan.
En la gente a la que tendrás que decir adiós, en los lugares que quieres visitar antes de irte, en las cosas que repartirás a los que se quedan.
Kirenia Carbonell Diéguez es una activista comprometida con la defensa de los derechos humanos, la libertad y la democracia en Cuba.
Negro, Gastón. Blanca, Lydia. Católicos y homosexuales. Sobre todo, convencidos contrarrevolucionarios y anticomunistas.
No es responsabilidad de la diáspora alimentar a sus familias en Cuba. Son el Estado y el Gobierno quienes deben ser capaces de abastecer al pueblo.
Una mezcla insólita de conceptos, una mezcla como de ácidos nítrico y sulfúrico con glicerina: un reto explosivo.
El gnóstico no sabe leer bien: su especialidad es torcer y retorcer los textos, hasta que la interpretación asfixie el original.
El criterio dominante conecta la Resolución 61 con una “arquitectura” de control estatal que limita el derecho a filmar a un privilegio administrativo.
Este lunes 5 de junio, si después de la Revolución quedaron lunes y cincos y junios, tú también podrás verlos ahora. Los que antes fueron. Con sombreros de yarey y guayaberas impolutas. Lo que fueron antes.
¿Qué mejor destino para Roberto Fernández Retamar, que ver convertido a su personaje de Calibán en representación de la turba que agrede a las mujeres de Cuba y a los estudiantes de Venezuela?
La estrella cubana de flamenco Irene Rodríguez hace de Tampa su nuevo hogar, compartiendo su pasión y reconstruyendo su vida a través de la danza.
“Los esforzados dueños-choferes de almendrones son sólo otra de las tantas categorías de héroes anónimos que mantienen, mal que bien y nadie sabe cómo, la Isla funcionando. O que, al menos, evitan que se hunda definitivamente”.
En su programa nocturno de televisión, el presidente venezolano Nicolás Maduro calificó a la ExxonMobil de “brazo imperial del petróleo”.
Armando Lucas Correa (Guantánamo, Cuba, 1959) Escritor, investigador, periodista y editor cubano. Su primera novela, “La niña alemana” vendió más de un millón de ejemplares. “El silencio en sus ojos” es su más reciente trabajo. Reside en Nueva York.
¿Cuánto pesó en su deslealtad a Estados Unidos, el pasado de Víctor Manuel Rocha?
Mi Habana tal vez comience a ser solo un recuerdo, porque mi Habana, también, fue como una madre sin recursos que al ver que no podía darme un futuro, me dio en adopción para que me marchara en busca de algo mejor.