Monumental en escena y cercana en el gesto, mítica en la repetición y cotidiana en la sonrisa, convierte el escenario en celebración y júbilo compartidos.
Monumental en escena y cercana en el gesto, mítica en la repetición y cotidiana en la sonrisa, convierte el escenario en celebración y júbilo compartidos.
Una imagen nunca ha sido una fuente honrada para expresar la felicidad.
Para Diango Hernández, pintar un rostro significa proyectar sobre el papel o el lienzo la esencia de un modelo, su doble fluídico, antes que su apariencia.
El criterio dominante conecta la Resolución 61 con una “arquitectura” de control estatal que limita el derecho a filmar a un privilegio administrativo.
Una transición democrática hacia el Estado de derecho y la economía de mercado todavía puede ser abortada por el castrismo.
¿Tendrá Marco Rubio que renunciar a su nacionalidad estadounidense para ser el primer presidente de la nueva Cuba libre?
“La técnica puede entrenarse. Pero la emoción, esa chispa real, a veces necesita un empujón poco ortodoxo para salir”.
Nuestro pueblo, desde hace décadas y en especial hoy, no posee derechos de autodeterminación.
Eso que sucede cuando la orquesta trabaja sobre un pasaje temperado, más bien sencillo, y de repente el director baja los brazos, sin ninguna indicación previa.
Leyendo a James Ellroy, el autoproclamado “perro rabioso de las letras norteamericanas”.
Javier Ernesto Morales Cuadra, a quien la dictadura donó dos valiosas propiedades en Tola, es asistente y “sombra” del dictador Daniel Ortega.
A golpes de semicírculo y cartabón, destruir había sido un placer matemático. Geometría de la represión, reflejada en las sonrisas sin espanto de nuestros padres.
El ODC recomienda a Big Freedia que indague por Brenda Díaz, mujer trans encarcelada en un centro penitenciario donde se desconoce intencionalmente su transexualidad.
La inflación estadounidense se ralentiza hasta el 3,1%, enfriándose desde el máximo del 9,1% alcanzado a mediados de 2022.
El “milagro” de Guyana encandila al ineficaz régimen venezolano.
Mi tío, Herminio Pérez, lo dio todo por la Revolución, hasta la vida. En realidad, si me da por ponerme específica, la Revolución le reventó la vida a patadas.