Cosas que pasan cuando un escritor vive bajo los ojos de la reprobación política.
Fidel Castro tenía claro que para ejercer su poder a plenitud tenía que debilitar el poder de los universitarios.
Conversamos con Enrique Del Risco, académico, escritor e historiador, uno de los rostros más visibles en el llamado a la solidaridad con los estudiantes cubanos.
Quienes “negocian” están negociando sus intereses, que no son los del pueblo o los de la Nación.
Norestes me había entregado originales. Llegamos a la conclusión de que dicho material había sido copiado a mano.
“Lo que está ocurriendo no es una negociación. Es el acta notarial de una derrota que el exilio histórico lleva décadas negándose a firmar”.
Mientras Trump incrementa la presión sobre la isla, el nieto de Raúl Castro se ha puesto al frente de sus negociaciones.
Una isla entera a oscuras. Personas que esperan. Familias que improvisan. Niños que duermen sin ventilador.
“La crisis que atraviesa Cuba no solo vació los refrigeradores: también vació los abrazos, enfrió las camas y convirtió el amor en un lujo”.
Carta del escritor Carlos Alberto Montaner al presidente cubano Miguel Díaz-Canel en “defensa de la libertad, la democracia y los derechos humanos”.
Una lectura de ‘Archivo’, novela de Jorge Enrique Lage.
“Este libro publicado por Casa Vacía es, sin lugar a dudas, un epitafio, el del propio Jorge Enrique o el secreto mejor guardado de la literatura cubana”.
“Y
Durante años, tuve muchísimo miedo de mencionar la carta. Los amigos íntimos de Mendieta me habían contado muchas historias aterradoras sobre el Sr. Andre. Nunca lo había conocido, pero sabía que era un famoso artista anglosajón, que también podía ser un asesino.
De las hábiles manos de Nicolás no sólo salían las piñatas para los cumpleaños de todos los chamas de la cuadra, sino también, ¡maravilla de maravillas!, modelos en madera de barcos y aviones, a escala y con lujo de detalles.
Los líderes de la UE no aprueban un paquete de ayuda crucial de 50 000 millones de euros, obstaculizado por el veto del primer ministro húngaro, Viktor Orban.
La orden de combate del gobierno cubano el 11 de julio se ejecutó con mayor rigor contra los que el propio Miguel Díaz-Canel llamó “marginales”, que no son más que aquellos más humildes.