‘Narcisos’ es una de esas escasas piezas literarias que operan simultáneamente en varias alturas del pensamiento y la emoción.
‘Narcisos’ es una de esas escasas piezas literarias que operan simultáneamente en varias alturas del pensamiento y la emoción.
“Si el régimen israelí comete otro error, la respuesta de Irán será considerablemente más severa”, declaró la misión iraní ante las Naciones Unidas.
Esta va a ser una semana especialmente tensa en Oriente Medio, incluso para los estándares de una región ya de por sí volátil.
Una imagen nunca ha sido una fuente honrada para expresar la felicidad.
Para Diango Hernández, pintar un rostro significa proyectar sobre el papel o el lienzo la esencia de un modelo, su doble fluídico, antes que su apariencia.
¿‘Solamente el dolor, ese gusano que roe…’?, digo para mí, queriendo nunca olvidar.
¿No te das cuenta de que estás creando un nuevo proletario y generando el descontento de una clase que logramos extinguir desde los años 70?
El mercado se saturará, los coleccionistas dejarán de pagar cifras astronómicas por objetos sin valor real y el sistema colapsará.
Lo diré de entrada: con este libro he tenido una pelea cordial, un diálogo tenso que ya dura 30 años o más.
Esta mañana han vuelto las patrullas,/ el cerco policial en plena vía, / los mismos golpes a la luz del día / que buscan que en el miedo te diluyas.
Contra esta necedad habrá que darlo todo. La plata. / El oro. El fuego. La voz. La sangre. El tiempo. La piel. El roble. / La esperanza. Los hijos. Las canciones. El baile. Las ternuras. / Los puños. Los sueños. Los últimos zapatos / y sus rasgadas huellas.
Esto no es un texto de poscritica, no es un ensayo, no es la transcripción siquiera de una conversación formal: esto no es sino una acusación.
En la década de los ochenta, lo que en apariencia era un apacible crucero familiar de lujo, con periódicas escalas en el tranquilo puerto de La Habana, servía como camuflaje perfecto para transportar tropas cubanas a Angola.
Un año ya de esta guerra, en la que se juegan cosas que no acabamos de entender. Somos el público aturdido de una guerra de exterminio en pleno corazón de Europa. Pasada la sorpresa, la sensación general es una abofada indiferencia.
La Guardia Costera de EE.UU. y CBP Air & Marine Operations interceptaron una embarcación cerca de Florida, lo que condujo a la repatriación de 12 personas a Cuba.
Con Antonio José Ponte me pasa algo muy extraño: lo admiro mucho, pero al mismo tiempo le tengo un miedo tremendo. Tengo la sensación de que es un hombre solitario que anda con una causa a cuestas. La búsqueda de la verdad, o simplemente tratar de escribir lo mejor que puede.