La pujanza íntima de su obra, su estilo, esta magnífica fusión de sabiduría ancestral y conciencia contemporánea.
La pujanza íntima de su obra, su estilo, esta magnífica fusión de sabiduría ancestral y conciencia contemporánea.
Ana Olema (Holguín, Cuba, 1986) es, artista visual, influencer y activista por los derechos humanos y la democracia de Cuba. Junto a Liu Santiesteban conduce ‘Juntas y Revueltas’, programa de YouTube que denuncia al régimen cubano y aboga por la libertad de los presos políticos.
Partiendo de Tapachula, el grupo ha recorrido casi 40 kilómetros hasta Huixtla, con planes de dirigirse a Escuintla tras una noche de descanso.
Estos tipos son como una tropita de choque, una avanzada de vanguardia para partirle las patas al ángel Orlando Luis. Para reventarle las bolas al demonio Pardo Lazo.
Este régimen me ha convertido en una mala persona, motivada por la venganza y los pensamientos más turbios. En un enemigo del perdón.
Películas que se produjeron bajo el control absoluto de Alfredo Guevara… ¿Alfredo qué? Alfredo L. Guevara Valdés… ¿Y quién fue Alfredo L. Guevara Valdés?
Quiero escribir, pero me sale Miami. Lo mío no es la literatura, lo mío es Miami.
La historia demuestra que las concesiones a regímenes como el cubano solo fortalecen su control represivo.
El proyecto de William Carlos Williams fue trasfigurar el poema americano en poema global; el de Jim Jarmusch se sostiene en el tedio, las alegrías, los sueños y frustraciones de un hombre sin atributos.
“Yo nunca tuve el valor para cuestionar o enfrentar al Gobierno públicamente. Mi hija ha sido capaz de pararse frente al Ministerio de Cultura y de salir el 11 de julio. Me duele tremendamente que haya tenido que irse del país”.
El mito del pene —el célebre ‘lingam’ hinduista, digamos— es uno de los más poderosos y diversificados, y ese fenómeno, expresado así, deviene ya lugar común en sus gestos más superficiales.
Veinticinco años después de haber escrito ‘Jardín’, una Dulce María Loynaz todavía joven, parada en el centro de cierto jardín carnívoro llamado ‘revolución’, renuncia a toda clase de contacto literario, renuncia a publicar aquello que la sostiene como mujer y escritora.
Esperar la resignación de los cubanos en medio de la crisis energética, de abastecimientos, de transporte, es sencillamente criminal y fascista.
La rebelión liderada por Prigozhin desata una serie de reacciones políticas y públicas en Rusia, con llamados a la unidad y condenas a la agitación interna, mientras el país se enfrenta a una encrucijada crítica.
El Decreto 349 amenaza. El avance de la contracultura cubana, que ahora no está solo afuera sino también adentro, preocupa a un régimen que teme que la democracia pase de la literatura o el arte a la calle.