No estoy incitando al pueblo hastiado de tanta miseria a armarse. Aunque, pensándolo bien, ¿y si cada cubano se construyera una…?
No estoy incitando al pueblo hastiado de tanta miseria a armarse. Aunque, pensándolo bien, ¿y si cada cubano se construyera una…?
Israel intensifica su ofensiva en Gaza y exige evacuaciones en Jan Yunis, mientras mantiene la persecución de los miembros de Hamás.
La censura contra los cineastas cubanos no es solamente una vulneración de los derechos de estos creadores, sino una restricción contra la producción, conservación y evocación de la memoria colectiva de la nación cubana.
No hay peor astilla que la del mismo garrote. Y después se preguntan por qué las campanas han doblado por Trump.
Así quería verlos, tranquilitos. Dándose la mano y todo. Ayer, Joe Biden y Donald Trump. Hoy, Donald Biden y Joe Trump.
Indie Wire: “Una activista cubana simpatizante de Trump lucha por la democracia en un documental sobre nuestras diferentes definiciones de libertad”.
No sé nada de exilios. Todo lo que fundé quedó atrapado en La Habana bajo el peso insalvable de la dictadura.
—Ya entiendo… ¿Tiene que ver con mi negativa a participar en las Guerras Africanas? ¿Es eso?
—Eso mismo. Espero que comprenda.
Para coordinar la visita a Luis Manuel, los teléfonos del Departamento de Gestión de Establecimientos y Prisiones son: +53 57 8583604, 7 8583479 y 7 8583455.
Cada una de las palabras que José Kozer estampa se asemejan a una fruta, a un pedazo de carne, a un pargo, a una ostra, y a veces la semejanza es tan grande que uno termina por confundir el sonido con el objeto.
Haikus de 140 caracteres, pero con más profundidad que un Twitter. Un libro con sentencias tecnológicas que bien pueden ser producto de la realidad cubana de cierto tiempo pero que también pueden ser resultado de una distopía ‘cyberpunk’ futurista.
“Cristina era una mujer de mundo, que se movía sola y sin miedo en la peligrosa noche barcelonesa, así que nos miramos como los animales inteligentes que éramos y pasamos a otros temas entre carcajadas”.
Los presos políticos en Cuba no son solo un problema de agendas políticas y focos mediáticos; son la cristalización de la apatía nacional.
En Cuba una actividad “oficial” respetable siempre consta de dos partes: la “cultural” y la “política”. Eso no falla.