Ya mi país-hogar, tal como lo recordaba, se esfumó. También emigré, aunque mi cuerpo permanezca.
Ya mi país-hogar, tal como lo recordaba, se esfumó. También emigré, aunque mi cuerpo permanezca.
Wegner, eufórico con los progresos de Osleys Iglesias, lo considera el talento boxístico más importante que ha visto desde la época de la RDA.
Cuba puede reforzar su poderío militar con el MLRS “Polonez-M”, con 300 km de alcance, guiado por GPS, despliegue rápido y una formidable potencia de fuego.
Indie Wire: “Una activista cubana simpatizante de Trump lucha por la democracia en un documental sobre nuestras diferentes definiciones de libertad”.
No sé nada de exilios. Todo lo que fundé quedó atrapado en La Habana bajo el peso insalvable de la dictadura.
—Ya entiendo… ¿Tiene que ver con mi negativa a participar en las Guerras Africanas? ¿Es eso?
—Eso mismo. Espero que comprenda.
Para coordinar la visita a Luis Manuel, los teléfonos del Departamento de Gestión de Establecimientos y Prisiones son: +53 57 8583604, 7 8583479 y 7 8583455.
Maestra y juglar, es ella la más hábil titiritera de las increíbles historias que cuentan cada una de sus canciones.
Alejandro Hernández ha guionizado parte de su vida y experiencias en historias universales, en una trayectoria que tuvo su génesis en Cuba.
¿Cuál es la tarea del poeta: la fe o la duda? Para Brodsky, y basta escucharlo leer, la poesía tiene siempre algo de plegaria.
Ernesto Hernández Busto traduce a Joseph Brodsky.
Como Dexter, la mayoría de los escritores en Miami llevan una doble vida: por el día trabajan en un oficio cualquiera y en las noches regresan a la página en blanco de una novela que no logran terminar.
‘Vacaciones sin hotel: Antología de autores del sur de la Florida’ (Ediciones Aguamiel) recoge textos de veintiséis narradores que han sido parte del taller de escritura creativa dictado por Hernán Vera Álvarez en Miami.
“O nos integrábamos o nos borraban del mapa y lo más fácil fue borrarnos del mapa porque yo no iba a integrarme. Nos metieron en la lista negra y fueron quitándonos de todas partes: primero de la televisión, de la radio, del teatro y por último de los cabarés”.
“Me sentía preocupada por la vida política de mi país y también por el tono gris que, como fantasma del pasado, amenazaba la vida cultural; decepcionada por la incapacidad del Gobierno; atribulada por los problemas económicos como todo cubano”.