La victoria de Donald Trump ha dejado consternado a muchos que, desde distintas zonas del espectro político, lo denunciamos como un agitador con irreprimible vocación autoritaria.
La victoria de Donald Trump ha dejado consternado a muchos que, desde distintas zonas del espectro político, lo denunciamos como un agitador con irreprimible vocación autoritaria.
Un nuevo musical en Manhattan da vida al legado musical cubano, entrelazando la historia con el Broadway contemporáneo.
Parte de los beneficios obtenidos en la subasta se destinarán a la investigación de enfermedades raras.
No estoy incitando al pueblo hastiado de tanta miseria a armarse. Aunque, pensándolo bien, ¿y si cada cubano se construyera una…?
La locura es un territorio al que han sido desterrados millones de seres divergentes del constructo cultural conocido como “normalidad”.
Ya mi país-hogar, tal como lo recordaba, se esfumó. También emigré, aunque mi cuerpo permanezca.
No hay peor astilla que la del mismo garrote. Y después se preguntan por qué las campanas han doblado por Trump.
Así quería verlos, tranquilitos. Dándose la mano y todo. Ayer, Joe Biden y Donald Trump. Hoy, Donald Biden y Joe Trump.
Indie Wire: “Una activista cubana simpatizante de Trump lucha por la democracia en un documental sobre nuestras diferentes definiciones de libertad”.
El absurdo carnavalesco de lo cubano, ese “choteo” expresa una lenta degradación de lo cívico, la reducción gradual de la sociedad a la categoría de “pueblo”, de “masa”.
“Me expulsaron del diario ‘Granma’ por haber ganado un puesto en el concurso de reportajes de ‘Hypermedia Magazine’ por mi artículo ‘Misioneros… Huecos negros en sus batas blancas’, y porque ya les era incómodo mi trabajo en medios independientes”.
Mi gesto de estrella, medusa, hongo, platelminto, espora, virus, al reproducirme yo misma tomando un recipiente cilíndrico e introduciéndolo por mi vagina con el contenido más precioso del planeta tierra: la gota de semen más bonita del mundo.
“No voy a posar como la tipa dura qué no está pa’ detallitos rosas; la verdad es una sola: he guardado por un tiempo esos mensajes como las cartas de amor que papi nunca me ha escrito”.
Las monjas, a la par que símbolos ideológicos eclesiales de la virtud definitiva y la entrega absoluta a Dios, han devenido encarnaciones últimas de la doble represión, sexual y de género.