The Wall Street Journal: “Algunos de los ‘agitadores externos’ contra Israel son compañeros de viaje de La Habana”.
The Wall Street Journal: “Algunos de los ‘agitadores externos’ contra Israel son compañeros de viaje de La Habana”.
Estoy cumpliendo 40 y hay algo bien roto. ¿Qué coño me pasa? Nada me motiva. Nada me puede motivar.
Una dramaturgia documental desde sus variantes de veracidad histórica, simulación de la historicidad, verdad fragmentada y observación participante.
Zelenski parece perfectamente adecuado para la alta concentración de poder y la arbitrariedad en la toma de decisiones que son intrínsecas al liderazgo en tiempos de guerra. ¿Pero qué pasará cuando regrese la paz?
“El miércoles se cumplieron cinco años desde que el gobierno cubano me detuvo en el aeropuerto internacional José Martí de La Habana”.
The Washington Free Bacon: “Fue muy, muy amable conmigo y con mi familia y tenía una mente muy abierta y comprometida y hablé con él de un millón de cosas, dijo Kennedy, señalando que habló con Castro”.
“Dos nuevas cartas del escritor a su hermana Eloísa Lezama Lima, desconocidas hasta el momento, cuyos originales se encuentran en la Biblioteca de la Universidad de Miami”.
La nueva normativa permitirá a los funcionarios de inmigración deportar a los inmigrantes que no reúnan los requisitos para obtener asilo en una fase más temprana del proceso.
Desde la reanudación de su independencia en 1991, Ucrania ha sufrido cuatro intentos autocráticos. Dos de ellos acabaron en revoluciones.
Lo que hace grande a un humorista es enseñarnos a reírnos de lo que antes nos parecía asunto serio. O enseñarnos un nuevo modo de reírnos de cosas de las que ya nos reíamos. Pasa el tiempo y nos parece lo más natural del mundo reírnos de ciertos asuntos, mientras nuevas generaciones de humoristas buscan otros modos de burlarse de nuevos temas.
Nadie vive en La Paz impunemente. Lo supe al cabo de apenas seis meses de haber estado viviendo en esa ciudad y lo saboreé o lo pagué, o ambas cosas, durante los tres años restantes.
A través de la ‘alt-right’, gran parte de los pueblos europeos ha vuelto a percibirse como amos de su destino de una manera que recuerda al triunfo de la voluntad nazi sobre el consenso post-Versalles. No importa que todo esto sea mentira, que lo es: quizá no el nazismo, pero sí las formas nazis, son sexis. A ese erotismo no puede hacerle frente la izquierda que viaja en Uber y ordena en Just Eat.
A eso de las ocho de la noche, el viejo de al lado se murió. Semanalmente se mueren dos o tres viejos por acá, pero al mismo tiempo envejecen diez o quince personas antes de tiempo, así que no se nota la tragedia.