Vidas arrancadas por el odio y la maldad del castrismo. Sus familias sufren el dolor de la ausencia y aún esperan porque se haga justicia.
Vidas arrancadas por el odio y la maldad del castrismo. Sus familias sufren el dolor de la ausencia y aún esperan porque se haga justicia.
Quizás, elegir el color blanco para vestir le recordaba las migas de pan… Quiso un ataúd blanco para que guardaran su cuerpo.
Para la ministra de Trabajo y Seguridad Social en Cuba, la vida se resumía a eso: una fiesta de disfraces.
En la gente a la que tendrás que decir adiós, en los lugares que quieres visitar antes de irte, en las cosas que repartirás a los que se quedan.
Un juego literario en dos tiempos, una alegoría de los ʻmitos cubanosʼ.
La ficción que busca un sentido incorrosible en medio de tantas prótesis mentales.
La eliminación de Nicolás Maduro es solo un paso intermedio de la solución del “problema cubano”.
En la Cuba actual, con tantas urgencias en la vida cotidiana de los vivos, la conservación de los cementerios pareciera que es cuestión para otro momento.
Monumental en escena y cercana en el gesto, mítica en la repetición y cotidiana en la sonrisa, convierte el escenario en celebración y júbilo compartidos.
Adiós, Centurión. Mártir de la ajenidad. No dejaste ni quince minutos de fama en YouTube.
A sus abuelos ―nosotros― el régimen los chantajeaba de niños con que el KKK nos esperaba en Estados Unidos para lincharnos. Lo natural es, entonces, que hoy los nietos ―los nuestros― se disfracen indolentemente de ese mismo KKK. No sólo es lo natural, sino también lo marxista.
Ana Varela Tafur (Perú, 1963). Poeta, docente y activista cultural. Ha publicado, entre otros títulos, ‘Lo que no veo en visiones’ (1992), ‘Voces desde la orilla’ (2000), ‘Dama en el escenario’ (2001) y ‘Estancias de Emilia Tangoa’ (2022).
The Economist: “Frente a una alternativa más audaz pero más divisiva, el gobernador de Minnesota era la opción más fácil”.
La exposición de Abela en la Galería Zak fue uno de los episodios que sirvieron para la elaboración de la noción de arte cubano moderno.
“Si alguno de estos militantes conmovidos por la experiencia de “lo cubano revolucionario” se aventurara a preguntar o criticar más allá de la ruta establecida, sería expulsado y vetado en el país”.
Las actas electorales venezolanas “son, sin duda, el tiro de gracia a la izquierda latinoamericana y, por extensión, a las izquierdas internacionales que callen ante semejante canallada”.
Putin aprovechó el éxodo tras la movilización militar de 2022 para enviar espías a la Unión Europea, informa The Wall Street Journal.
El presidente Joe Biden publica una orden ejecutiva para establecer estrictas normas de seguridad y privacidad para la IA.
Los ataques aéreos israelíes cerca del hospital Al-Quds de la ciudad de Gaza han causado importantes daños. La ONU advierte del deterioro de la situación humanitaria.
Vivimos en un limbo sin derechos legales, con condenas más duras en muchos casos que las impuestas a los asesinos.
Todavía hay quienes emplean los mismos trucos para hacerse pajas mentales. Cuando le conté esto a mi amigo, me reprochó que no hubiera “leche” en toda la historia. Quería detalles de mis relaciones y de mi vida privada. Ahora, varios años después, puedo reconocer sin tapujos la violencia que ejercí y la que ejercieron sobre mí.
La autonomía, como capacidad de decidir las propias formas y normas que regularán mi acción, es algo más específico para el debate de fondo. Desde ahí, podrían revisar como gremio, colectivamente, las pautas y los compromisos derivados de participar en el Fondo de Fomento para el Cine de Cuba, como este está definido hoy.
Nunca debes empezar tu relato escribiendo: “Había una vez un puñetero régimen totalitario…”, puesto que no se trata de imponer juicios, sino de contar historias.
Entrevista a Ena Lucía Portela
Dibujos, infinidad de collages recreando escenas, esculturas laboriosas: un espacio de acción vivida que le permite repasar episodios atrapados en su memoria.
Su motivación era solo una: lograr que Cuba fuera un país más justo. En medio de la madrugada, cuando todos dormían, la vigilante se colaba por la ventana, agarraba una almohada y se subía encima de alguno de los corruptos que sobraban en el ambiente: un viceministro, un director de empresa… Y los dejaba sin aire. Los ahogaba.
“Mi trabajo ha estado relacionado con la pobreza del país, no como denuncia, sino porque soy parte de eso: del descalabro. Soy parte de la psicología del hombre aislado. El que da vueltas y vueltas sobre lo mismo y ha llenado toda su tierra de huellas. Son las grafías de lo perdido, de la sequía y el abandono”.