Las cuatro últimas palabras que papá me dijo, nunca se las había escuchado en cuarenta y dos años: “Vete al carajo, hijo”.
Las cuatro últimas palabras que papá me dijo, nunca se las había escuchado en cuarenta y dos años: “Vete al carajo, hijo”.
El informe de Amnistía Internacional expone abusos contra los derechos humanos en Venezuela, Cuba y Nicaragua, detallando torturas, represión y falta de justicia.
El ministro de Asuntos Exteriores de Costa Rica, Arnoldo André Tinoco, expresa su preocupación por la influencia Irán, Rusia y China en Venezuela, Nicaragua y Cuba.
El ODC advierte sobre las complejas dinámicas que surgen cuando un ‘influencer’ global se adentra en un contexto autoritario.
La Isla de los Palestinos en el Golfo de América: Gaza convertida en balneario y Cuba en un condado de Florida.
Es agosto y el sol del mediodía seca la sabana con una luz blanca. El último vagón del tren se aleja por las vías.
La música de nuestro himno no tiene tambores batá, ni décimas guajiras, ni claves afrocubanas. Es una marcha europea. Blanca. Neoclásica.
Si me dieran a escoger entre haber sido un vástago de Rockefeller o la piedrita en el zapato que fue Ida Tarbell, ya se imaginan qué preferiría.
Una conversación con Víctor Hugo Pérez Gallo.
El proceso revolucionario ha sido, por tanto, un ejercicio sobre todo discursivo, donde las arengas políticas han dominado el paisaje.
Los ‘paquetes’ se organizaban intuitivamente por los lugares de producción, que coincidían con los de la Batalla de Ideas.
Un ser generoso y bueno y, al mismo tiempo, feroz contra todo lo que le parece malvado o simplemente injusto.
¿En qué ‘se avanza’? ¿Se avanza siquiera en el mito mismo de lo que significa la palabra “avanzar” dentro de la historia de un Estado pretenciosamente socialista?
Una vez que los ciudadanos excluidos mostramos afán de participación, el castrismo necesita implementar formas de frenar ese proceso completamente ajenas a la ley.
El reciente viaje de Sanctuary of Hope a Cuba sugiere que organizaciones de la Iglesia y la sociedad civil estadounidenses actúan como portavoces de La Habana.
Cuando el gobierno de un país no actúa a cabalidad ni a la altura de las expectativas, los símbolos patrios devienen expresión última de nuestra inconformidad, nuestras angustias y nuestras esperanzas. El único modo efectivo de hacer oír nuestro reclamo.