Oscar Grandío Moráguez es historiador y politólogo. Autor, entre otros, del libro, ‘Mejor no me callo. Notas ante una transición en Cuba’ (Hypermedia, 2024).
Oscar Grandío Moráguez es historiador y politólogo. Autor, entre otros, del libro, ‘Mejor no me callo. Notas ante una transición en Cuba’ (Hypermedia, 2024).
En Estambul, cuerpos de especialistas dilucidan si es viral o bacteriano el arte cubano.
“Después de enfrentarme a innumerables obstáculos, creo que esto es sólo el INICIO de algo más grande que Dios tiene reservado”.
No hay eventos a los que acudir: ni tertulias, ni festivales, ni espacios de opinión donde se pueda debatir qué se debería hacer con las estatuas, una vez que el sistema se desplome.
La atención a la migración cubana es una deuda de solidaridad que la región aún no ha saldado.
La pérdida de otra vida en la más absurda cotidianidad de una nación sin rumbo y sin destino.
Veo cada detalle, oigo lo que se dijo y se calló, toco en mi mente la mano temblorosa de mi padre que hasta aquel día no sabía que existía.
Yo nunca he publicado un libro en Cuba. Pero me pregunto si existe mucha diferencia entre publicar y no publicar allá. Nunca he visto una edición cubana en otra librería que no sea en una librería de Cuba. Esto no es una crítica. Quizás me gusta la idea de un libro que solo puedo encontrar en un lugar determinado.
Siempre están esos golpetazos taladrando la memoria. De algún modo, una siempre está pensando en el abuso. “Supervivencia abusiva”, puede llamarse el capítulo de esta historia pública y privada de La Habana, 2021, donde los rostros muestran su parecido torturado, una semejanza única que ninguna mascarilla encubrirá.
Deseo explorar lo que comúnmente llamamos apoyo al castrismo. El análisis conductista que propongo requiere que el comportamiento del individuo hable por sí mismo. Indudablemente, hay expertos cubanólogos que leen mentes. ¿Pero quién que se respete concibe semejante lectura?
“El teatro nos permite redescubrirnos y enfrentarnos a una sociedad que necesita cuestionarse y sobrevivir. Ese intercambio en el ahora, con lo que existe en cuerpo presente, y el viaje que se nos ofrece a partir de motivaciones, impulsos, reacciones, asociaciones e imágenes, solo es posible en el teatro”.