Ser cubano es una combinación sin igual de presunciones y malentendidos, que implica aceptar una condición cada vez más patética y abstrusa.
Ser cubano es una combinación sin igual de presunciones y malentendidos, que implica aceptar una condición cada vez más patética y abstrusa.
Las Reglas Mandela destacan la importancia universal de los derechos humanos, incluso en prisiones. Sin embargo, la represión en Cuba muestra una realidad preocupante. ¿Está el mundo prestando atención?
Si las fuerzas le hubiesen acompañado, aún estaría regalando estrofas de aquel costumbrismo que él salvó de ser una moda superada.
“Estas son las reacciones después de que Donald Trump recibiera un disparo en la oreja durante un mitin de campaña en Pensilvania el sábado”.
“Un espectador del mitin murió y dos resultaron heridos de gravedad en un ataque calificado de “enfermo” por el presidente Joe Biden. El autor de los disparos ha muerto”.
CJR: “‘Ahora tendremos que ir a buscarte personalmente, y sabemos exactamente dónde encontrarte’. El mensaje iba acompañado de una foto y un vídeo”.
“No pierdo la calma. Encontraré una de las nueve puertas. Luego, la estación. Luego, cuando llegue a Orte, el próximo tren. Y cuando ya esté en Assisi, la basílica”.
“Unidad, Justicia y Arte”, en Miami el 14 de julio de 2024, destaca el papel del arte en la defensa de la libertad y los derechos humanos en Cuba, Venezuela y Nicaragua.
Reuters: “El expresidente ruso Dmitri Medvédev dijo que Rusia debería trabajar por la ‘desaparición’ tanto de Ucrania como de la alianza militar”.
Inspirado en Fidel Castro y en el glorioso asalto al cuartel Moncada, reuní a 30 socios para asaltar la estación policial de la calle Zanja en la madrugada del 26 de julio. El objetivo era hacer prisioneros para cambiar por champú y aceite. Y negociar la entrega pacífica a cambio de tarjetas con moneda libremente convertible.
Ahora que ya sé pedalear, puedo escribir de Si esto es una tragedia yo soy una bicicleta, de Legna Rodríguez Iglesias. Cuando veo a mi novia irse en bicicleta y le digo adiós desde el balcón, pienso que Legna ha escrito sobre momentos así: imprecisos, inexactos, rastros que pasarán fácilmente desapercibidos en un país con ulceraciones.
A los 15 años supe que, desde el punto de vista político, ser homosexual negro era considerado un pecado nefando. Comprendí que, como homosexual negro, estaba condenado a una doble soledad, y que si decidía vivir como tal en una sociedad tan homofóbica, era preciso negociar mi entrada al mundo del homosexual blanco.
Puedo esgrimir un argumento a favor de la pertinencia de Sherlock Holmes aquí y ahora. No existe, a mi entender, otro personaje literario con su estatura mítica y su proyección internacional que haya encarnado con tanta coherencia los ideales del liberalismo, siempre válidos, oportunos y defendibles frente a la barbarie totalitaria.