Ava (Cuba, 1994). Cineasta, actriz, modelo y activista. Es reconocida como una de las voces más visibles en la denuncia contra la transfobia. Vive exiliada en Miami.
Ava (Cuba, 1994). Cineasta, actriz, modelo y activista. Es reconocida como una de las voces más visibles en la denuncia contra la transfobia. Vive exiliada en Miami.
El terror, como medio de contención, ya es incapaz de poner fin a los ciclos de protesta.
Al Martí triunfante sobre la voluntad nacional de los libros de texto se le opone un Martí vilipendiado y cuestionado que debe demostrar su valía y lavar su honor en el campo de batalla.
A veces, casi siempre, contemplo solitaria esta bahía: algún barco, o ninguno, a la vista.
La huida de Huey P. Newton a Cuba en 1974 bajo el argumento de una falsa película se pone de relieve en “The Big Cigar”, revelando nuevos datos sobre la vida del líder de los Panteras Negras.
“Todas las rejas del Reclusorio Nacional para hombres de Isla de Pinos han sido elaboradas por el niño cubano de ocho años, Américo Herrero Herrera”.
La administración desvela un nuevo proceso para agilizar las solicitudes de asilo de inmigrantes, reduciendo el plazo de años a meses en medio de la presión del año electoral.
El presidente ruso Vladímir Putin y su par chino, Xi Jinping, se reunieron en el Gran Salón del Pueblo de Pekín, la mañana del 16 de mayo. Analizamos el documento publicado tras el encuentro.
Con antecedentes en La enciclopedia del borracho, obra en la que Yerandee González encuadernó todas las cajas de ron que bebió solo o acompañado, surgió un proyecto al que Hanoi Pérez y él decidieron nombrar Aqua Vitae. No se trata de los anales de glorias etílicas pasadas, sino de las que se pueden auspiciar en lo adelante.
Mi casa siempre ha estado llena de mujeres. Mi madre y mi abuela reciben a muchas vecinas, amigas, conocidas, enviadas (mi abuela es cartomántica). Yo estaba acostumbrado a ver a muchas mujeres, de diferentes físicos y actitudes. Me resultaba normal. Pero el día que vi a Ena Lucía Portela algo se me revolvió bien adentro.
En el principio estaba el facehugger, espeluznante “abraza caras” de la más popular película de Ridley Scott. Un artilugio biológico que reproduce la capacidad fálica de una vulva mejorada en los dominios del sobresalto cósmico. Ese potencial, tan queer como gótico, implica además una impregnación atroz.
“He comprendido estás cosas tardíamente. Ya no tendré tiempo de asomarme a los campos en donde hombres de torsos hermosísimos perviven como estatuas. Soy el nadador de Cheever. Mi historia es triste y efímera, como todas las historias”.