Premio de Periodismo “Editorial Hypermedia 2024”.
Con el reparto puedes hacer una obra maestra o una canción muy mala. No se puede generalizar, ni prejuiciar.
En Cuba, hoy, o ayer, o mañana, da igual, un policía le grita “¡Yo soy Fidel!” a un muchacho mientras lo muele a golpes y nada pasa. Pero todo pasa.
Cuando piensoes por razones que ni siquiera tienen que ver con los premios, la fama, el dinero.
El presidente ruso Vladimir Putin visita China, estrechando lazos con Xi Jinping en medio de los avances de Rusia en Ucrania y las crecientes tensiones internacionales.
Fico se encuentra en estado grave pero estable tras un tiroteo por motivos políticos, lo que ha despertado la preocupación por el aumento de la violencia en Europa.
Esta pinga de apartamento que no es sino una especie de reflejo de esta pinga de país.
En Ucrania son visibles varios signos de clientelismo presidencial. Un presidente clientelar y unos oligarcas que buscan rentas son los principales actores del sistema político del país.
La defensa del senador Bob Menéndez está vinculada a la huida de su familia de Cuba en un juicio por corrupción de gran repercusión.
La última película que vi en el Festival de Cine de La Habana de 2019 fue sobre un funeral. Sobre las exequias de Stalin, el más poderoso emperador comunista de todos los tiempos. No se menciona casi nunca la palabra “muerte”. El nombre de la gran reguladora de la Historia es sustituida por un eufemismo, el recurso lingüístico más caro a la política siniestra y diestra.
Sería reconfortante pensar que Parasite (Bong Joon-ho, 2019) nos ha caído del cielo como el diagnóstico definitivo de un enfermo terminal. Pero por mucho que esta visión aliviase temporalmente el malestar, no dejaría de ser mentira. La enfermedad se fue fraguando con lentitud, alevosía y comodidad en todos nosotros.
De gente que pensaste buena
se fue hilvanando el infierno de tu vida. (Mala gente).
Durante una beca de escritura creativa en México, en el nuevo libro de Raúl Flores Iriarte empezaron a morir bolivianos. Según declaró ante el corro de escritores latinoamericanos allí reunidos, escogió esa nacionalidad para sus víctimas porque entre los becarios no había bolivianos. No deseaba generar conflictos.