“No pierdo la calma. Encontraré una de las nueve puertas. Luego, la estación. Luego, cuando llegue a Orte, el próximo tren. Y cuando ya esté en Assisi, la basílica”.
“No pierdo la calma. Encontraré una de las nueve puertas. Luego, la estación. Luego, cuando llegue a Orte, el próximo tren. Y cuando ya esté en Assisi, la basílica”.
Poco antes de enamorarme perdidamente de ella, sin metáfora ni oxímoron, sino solo deseo y enseguida un sentimiento, recibí una invitación de ‘Neutral Room’.
Se va a relanzar la novela de Miguel Coyula, ‘Mar rojo, mal azul’. Meses atrás, se reestrenó ‘Cucarachas rojas’. Asimismo, Lynn Cruz ganó el año pasado el premio Franz Kafka con ‘Crónica azul’.
“Me sentí como si estuviera hablando con León Trotsky en los años previos a la Revolución rusa”.
Mis amores de los setenta / están cumpliendo sesenta. / Algunos apagaditos como florcitas sin agua / —la sal charchaleando en la herida— / quijotes unos buscando molinos / amargados por el exilio muchos / amañados otros con los sandinistas.
Adiós, Centurión. Mártir de la ajenidad. No dejaste ni quince minutos de fama en YouTube.
Diré que —como mucha gente— yo nací en La Habana. Aclararé, además, que la ciudad donde vine al mundo ya no existe.
De esas “miradas evocadoras” sobre La Habana, retomo la más inquietante y profética, la del gran poeta José Lezama Lima.
Reuters: “Las elecciones podrían dar paso al primer gobierno de extrema derecha del país desde la Segunda Guerra Mundial”.
¿Usted sabe cómo se acuesta Gastón Baquero? Yo le dije: “No, no sé, porque nunca me he acostado con Gastón Baquero”. “Pues de una manera muy singular: él lo desnuda a uno y lo recuesta en un sofá, y entonces se desnuda él…
El chamaquito me dice que me quiere hacer una entrevista. Que no es por nada, que está entrevistando a algunos de los artistas que trabajan con la galería El Apartamento. Lo de “que no es por nada” me gustó.
La guerra que se hizo sin la guía del demócrata, con demócratas menores reducidos a soldados, con formas republicanas pero sin espíritu de democracia, dio origen a una República repleta de aspirantes a dictadores.
Con la prohibición de P.M. se abrió en Cuba el debate sobre los límites de la libertad que los intelectuales tendrían para expresarse, sin precisar los límites de la libertad que el Estado tendría para imponer esos límites.