WSJ: “Las autoridades chinas clausuran discretamente a los vendedores de sustancias químicas y dicen que regularán otros precursores de opiáceos”.
WSJ: “Las autoridades chinas clausuran discretamente a los vendedores de sustancias químicas y dicen que regularán otros precursores de opiáceos”.
Con la misma prontitud con que el escultor italiano Enzo Gallo Chiapardi modeló el busto dedicado a Fidel Castro, tuvo que desparecerlo de la faz de la tierra.
Las butacas vacías eran las tumbas para los caídos en una guerra donde no se escuchó el sonido de las balas.
WLRN: “El Departamento de Estado reconoció a la exiliada cubana de Miami María Werlau, que se enfrenta al programa de exportación de médicos y mano de obra de Cuba, entre quienes luchan contra el tráfico de seres humanos”.
¿Cómo iba a convertirse en un buen personal de servicio, alguien a quien le habían inculcado que servir a otro ser humano era denigrante?
Según Rusia, lo que está ocurriendo en Ucrania no es ni más ni menos que la reafirmación de las posesiones ancestrales de los rusos y el fortalecimiento de su soberanía.
CNN: “El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, salió el lunes de una prisión británica, después de que su batalla contra la extradición a Estados Unidos concluyera con un acuerdo de culpabilidad”.
“Romper la unidad forzada de sexo y género, aumentando al mismo tiempo el alcance de las vidas habitables, tiene que ser un objetivo central del feminismo y de otras formas de activismo por la justicia social”.
“‘Souvenir’ constituye una denuncia a la doble moral del mundo ante las realidades que viven contextos totalitarios y comunistas, como Cuba”.
Nuestros patricios modernizadores, fundadores de la nación, articularon un campo discursivo sobre el otro de la negrura, el cual se sustentaba en los imaginarios del terror, la catástrofe, el detritus social y lo excrementicio como el lugar de negras y negros, mulatas y mulatos dentro del proyecto de nación.
Alguien dijo un día: Cuba ha erradicado el racismo, y se corrió la voz. Relegamos el antirracismo a un estamento superior, estatal, que era racista como los ciudadanos, pero lo negaba. Las prácticas racistas diarias quedaron en el limbo irresuelto de los privilegios, arraigadas en un proceso político que detesta mirarse al espejo.
Mi primera orgía fue con los otros fiñes del barrio una tarde de los años 90. Entre todos improvisamos una cama en el suelo con lajas de piedra Jaimanitas y nos tapamos con unos ripios de mosquiteros.
Seamos benévolos, porque que con la Generación Cero todo es literatura. Oye, ¡todo es literatura cubana! Mi iPhone es literatura, mi Instagram es literatura, mi teta y mi pubis depilado son literatura, mi pene es superliterario, mis preferencias sexuales son literatura, mi disidencia…