Las maravillosas estatuas de otros tiempos han sido desfiguradas o retiradas… El imperio iba desmoronándose de modo inexorable y la ligazón cultural se disolvía.
Fragmento del libro ‘El infinito en un junco’ de Irene Vallejo (Siruela, 2019).
Las maravillosas estatuas de otros tiempos han sido desfiguradas o retiradas… El imperio iba desmoronándose de modo inexorable y la ligazón cultural se disolvía.
Fragmento del libro ‘El infinito en un junco’ de Irene Vallejo (Siruela, 2019).
Ni Camagüey ni Holguín, mapas en el suelo con un palillo de dientes: un archivo fotográfico de lo feo o de lo bello no prescinde de carritos que contienen pertenencias.
‘Patrocinio’ es una entrega de la serie ‘Epizootia’, una columna de la artista Camila Ramírez Lobón en ‘Hypermedia Magazine’.
La policía ecuatoriana irrumpió a última hora del viernes en la embajada de México en Quito y sacó a un ex vicepresidente que había solicitado asilo.
También se ofrecen ‘El gran Gatsby’ de Scott Fitzgerald, ‘El maravilloso mago’ de Oz de L Frank Baum y ‘Cuento de Navidad’ de Dickens.
Según las autoridades, los trabajadores estaban aumentando la altura de la grúa cuando se desprendió una parte de ella.
Juez federal dice que los agentes de la Patrulla Fronteriza han retenido ilegalmente a cientos de jóvenes inmigrantes en sitios de detención sin techo al sur de San Diego, sin comida adecuada, agua o protección contra los elementos.
Leí que Michael H. Miranda (Cuba, 1974) ha escrito un libro que son muchos libros. Obsesivo como es, tanto con la escritura como con la lectura, ha ensartado para una sola puntada el material no sobrante de unos dos años de lectura.
Esto significa que el caso de pena capital que lleva más tiempo abierto en la base de Guantánamo (Cuba) podría llegar a su fin 25 años después del atentado terrorista.
El Decreto 349 amenaza. El avance de la contracultura cubana, que ahora no está solo afuera sino también adentro, preocupa a un régimen que teme que la democracia pase de la literatura o el arte a la calle.
El inglés en aquella Cuba a punto de la debacle era para nosotros la otra Cuba, la contra Cuba, la no Cuba.
En Cuba es imposible alzar una bandera donde se lea: “Mujeres, denle la espalda al pene”. ¿Se imaginan ustedes, por otra parte, un cartel que diga, homofóbicamente, entre adusteces y discriminaciones y con total seriedad: “Hombres, denle la espalda al pene”?.