Los ataques fueron un esfuerzo conjunto de fuerzas estadounidenses y británicas, con el apoyo adicional de Australia, Bahréin, Canadá y los Países Bajos.
Los ataques fueron un esfuerzo conjunto de fuerzas estadounidenses y británicas, con el apoyo adicional de Australia, Bahréin, Canadá y los Países Bajos.
“Yo nunca tuve el valor para cuestionar o enfrentar al Gobierno públicamente. Mi hija ha sido capaz de pararse frente al Ministerio de Cultura y de salir el 11 de julio. Me duele tremendamente que haya tenido que irse del país”.
El mito del pene —el célebre ‘lingam’ hinduista, digamos— es uno de los más poderosos y diversificados, y ese fenómeno, expresado así, deviene ya lugar común en sus gestos más superficiales.
Ecuador se enfrenta a una grave crisis ante la violencia de los cárteles de la droga, espoleada por la corrupción y la complicidad del Estado.
“Cuando le pregunté a Iván Acosta sobre el final de ‘El Súper’, me dijo: ‘Yo buscando un final feliz, decidí hacer que Aurelita regresase…’”.
Alejandro Cardozo-Uzcátegui (Mérida, Venezuela, 1978) es historiador, investigador y politólogo. Profesor en la Universidad Sergio Arboleda, en Colombia. Es autor de ‘Hugo Chávez. El huérfano de la Guerra Fría: una biografía política’, publicado por la Editorial Hypermedia, en 2023.
Preferir es un acto que se inserta, pues, en la cadena de los imposibles. Preferir presupone la escogencia. Esta se expresa en la libertad de elegir.
La periodista Sacha Pfeiffer, de NPR, entrevista a Scott Roehm, director de Política Global y Defensa del centro de internamiento.
El presidente Noboa ha tomado la extraordinaria medida de declarar el estado de conflicto armado interno, otorgando al ejército amplios poderes para combatir a los elementos criminales.
El humorista menciona el tamaño de los churrascos que ha comido durante las últimas semanas. Anduvo por Texas, y se presenta en un centro nocturno de Hialeah. Finalmente anuncia que se marcha.Me deprime decirlo, pero regreso a Cuba.
Los veinticinco años transcurridos desde la desintegración de la URSS hasta la reciente visita del presidente norteamericano Barack Obama, han visto a la sociedad cubana debatirse en un precario equilibrio entre la miseria y el orgullo, entre el agobio y la codicia, entre la ira y el temor, entre el nacionalismo provinciano y el autodesprecio servil.
Parte de nuestras agonías cubanas tienen que ver con la manera en la que nuestros padres vivieron aquello y cómo nos lo contaron, cómo lo trasladaron a nosotros.