Hay una certeza en el biógrafo: vida y escritura están llenas de interconexiones, pero no pueden fundirse totalmente.
Hay una certeza en el biógrafo: vida y escritura están llenas de interconexiones, pero no pueden fundirse totalmente.
“Clamemos a Aquel que tiene la autoridad de romper toda cadena, toda atadura, toda dictadura”.
Durante casi 70 años, expulsar al régimen comunista en Cuba ha sido un sueño no realizado para presidentes de ambos partidos.
Israel sí tiene una clara visión de las cosas: la paz del Oriente Medio exige la total derrota de Irán y la extirpación de ese régimen que oprime a los iraníes.
La ciudadanía persa, en la nación y en la diáspora, ha quedado condenada a vivir sin democracia.
El joven poeta teme convertirse en El Escachalatas. Por eso lo visita. Porque en ese temor hay una verdad más honda: ya es él.
Ningún cubano quiere ver otra bandera que no sea la suya ondeando en El Morro. Pero, sinceramente, ¿qué más nos queda? Estamos desesperados.
“La frase martiana que sí se podía leer en toda aula cubana era aquella que prescribía la finalidad que debía tener la cultura: la libertad. Ser cultos para ser libres”.
Hablar de ‘continuidad’ y ‘homogeneidad’ en una nación solo puede significar una metástasis generalizada del verticalismo autoritario en el cuerpo social.
Las butacas vacías eran las tumbas para los caídos en una guerra donde no se escuchó el sonido de las balas.
Es agosto y el sol del mediodía seca la sabana con una luz blanca. El último vagón del tren se aleja por las vías.
La música de nuestro himno no tiene tambores batá, ni décimas guajiras, ni claves afrocubanas. Es una marcha europea. Blanca. Neoclásica.
Si me dieran a escoger entre haber sido un vástago de Rockefeller o la piedrita en el zapato que fue Ida Tarbell, ya se imaginan qué preferiría.
Una conversación con Víctor Hugo Pérez Gallo.
The Wall Street Journal: “Algunos de los ‘agitadores externos’ contra Israel son compañeros de viaje de La Habana”.
Los líderes de la UE no aprueban un paquete de ayuda crucial de 50 000 millones de euros, obstaculizado por el veto del primer ministro húngaro, Viktor Orban.
Mientras Occidente duda sobre el apoyo a Ucrania, Putin promete continuar la guerra, citando la resistencia económica de Rusia y sus objetivos inalterados.
Desde el momento de su muerte, como un desprendimiento total, categórico y nacional, una frase inundó el ambiente: “Yo soy Fidel”.
En un país “administrado”, desde la base hasta la cima, desde la casa hasta el Ministerio, por “los cojones” de los más fuertes, los más obcecados, los más obsesos, las mujeres han llevado una carga apabullante sobre sus hombros.
Es acaso el crítico de audiovisual más polémico de Cuba. Lo han descrito como “privilegiado y reciclador”. No termina de salir de una disputa para entrar en otra. Como esas películas que, por prohibidas, uno las busca más, no hay mayor tentación para seguidores y detractores que averiguar qué dijo o escribió Gustavo Arcos.