Los sí y los no del año que viene, que ya es el año en curso y ya celebra el 173 cumpleaños de José Martí, el primer y último humano cubano sobre la faz de la Tierra.
Los sí y los no del año que viene, que ya es el año en curso y ya celebra el 173 cumpleaños de José Martí, el primer y último humano cubano sobre la faz de la Tierra.
Para la ministra de Trabajo y Seguridad Social en Cuba, la vida se resumía a eso: una fiesta de disfraces.
Ucrania enfrenta una dura disyuntiva: poner fin a la guerra y arriesgarse a ceder territorio, o continuar la lucha y asumir mayores pérdidas materiales, humanas y territoriales.
Hermoso, provocador e irreverente, siempre a la busca de su propio Antínoo, como el emperador desde cuya máscara nos dijo tantas verdades la Yourcenar.
“¡Abrí la boca y algo del chorro brillante me cayó en la boca! Salado. Definitivamente la orina es de sabor salado. Me orinaste. Perverso”.
La posición hipócrita de las autoridades culturales cubanas queda expuesta: predican inclusión mientras practican la exclusión.
¿Qué se ama cuando se ama un país? ¿Un territorio, una lengua, una memoria, una costumbre? ¿O una idea que exige permanencia?
Un mecanismo de autodefensa me obligó a compartimentar a mi propia madre, sabiendo que nunca más podría confiar en ella.
Un bosque hecho pulpa para que millones de humanos jueguen a ser dioses. Seres que nacen y mueren para ser masa, soporte de signos e ideas. ¿Qué ideas?
A Pasolini le habría resultado extraño un pensamiento de izquierda que cada vez parece más alejado de la vocación marxista, es decir, de asuntos como las clases y larealidad económica.
Emilia no solo es la razón de esta escritura, es también su víctima. Como fémina, me rebelo. Como escritora, caigo en el dilema.
En una de esas tardes de desesperación, la profesora me comenta la decisión: “Abandonaré el país, lo estoy vendiendo todo”.
Juanita Castro ha salido de su farmacia. Las turbas que suenan trompetas en las calles de la Ciudad la han sacado de su ensueño. Es una Bella Durmiente a quien sólo despierta, de vez en cuando, el hedor de un cadáver.
Había que mirar muy a fondo en mi primera casa norteamericana para descubrir que formaba parte de un sueño, el llamado “american dream”.
Thais Pujol Acosta (La Habana, 1970), es una activista y consultora que ha dedicado gran parte de su vida a la lucha por la libertad y los derechos humanos en Cuba.
Cuatro hombres acusados por el atentado de Moscú, dos se declaran culpables. ISIS reivindica la autoría. Putin culpa a Ucrania.
Biden y Xi Jinping avanzaron en el control del fentanilo y la comunicación militar, lo que supone una mejora de las relaciones entre Estados Unidos y China.
El conflicto regional se recrudece con los enfrentamientos entre Israel y Hamás, que atraen a Hezbolá y a fuerzas estadounidenses, lo que hace temer una guerra más amplia en la que participe Irán.
La Peña del Júcaro celebra los veinte años de Ediciones Homagno y presenta un proyecto editorial sobre los escritos del Padre Félix Varela en la prensa norteamericana.
Es más fácil relacionarlo todo con Estados Unidos, “nuestro enemigo histórico”, y aunque muchos jóvenes sabemos que nada de eso es cierto, ese cuento se lo han embutido a nuestros padres y abuelos como polluelo en nido, y algunos son hasta capaces de picarnos la cara por defender el absurdo establishment.
Las habituales justificaciones del Estado ante la brutalidad policial se desmoronan ante las imágenes del 27 de enero, al mismo tiempo que suman apoyos, no por la patria en abstracto sino por los afectos, porque son colegas, conocidos o conocidos de conocidos que, quizás por primera vez, han sentido que a ellos también les pudiera pasar lo mismo.
Haced pública de una vez la pataleta de Heberto Padilla. Revelad por fin su insignificancia. Nos pertenece a todos y cada uno de los cubanos que quedamos.
“La relevancia de la generación de los ochenta terminó siendo local, insular: solo fue notable dentro del contexto de Cuba; fuera de las fronteras, no generó una diferencia. Nuestros logros como artistas en el mundo, están marcados por la individualidad”.
“Si yo te digo ahora mismo que tengo miedo, es la verdad. No me había percatado de la parálisis real que implica tener miedo, hasta que en 2018 envié una caja de misceláneas para Cuba y me devolvieron la misma caja llena de trastos viejos. Ese fue el cimiento de ‘Una gota de sudor por cada suspiro’”.