El otrora guerrero zen aparece como una suerte de guerrero zombi en Miami.
El otrora guerrero zen aparece como una suerte de guerrero zombi en Miami.
Cualquier amago de apaciguamiento debe recordarnos la torpeza fútil de Neville Chamberlain, cediéndole a Hitler los Sudetes checoslovacos por una paz precaria.
Cuba transita una fina línea entre promover su cultura al mundo por sobrevivencia/conveniencia de la élite político-económica y proteger la esencia auténtica de esa cultura para su desarrollo.
Una lectura crítica a propósito del dosier “Los intelectuales de la guerra fría”.
Una intervención militar directa de Estados Unidos que desmonte y aniquile ese régimen abominable.
Para la élite, la crisis es un dato estadístico que se menciona en los discursos; para el pueblo, es una condena diaria que se sufre en el cuerpo.
Han sepultado la historia objetiva bajo toneladas de propaganda, negando a los cubanos el derecho a conocer su propio pasado.
Ningún pueblo puede reconstruirse completamente desde la dureza. En algún momento toda sociedad necesita volver a sentir.
El sistema convierte la vida privada del individuo en el centro del debate, abandonando la gestión de lo común para centrarse en la fiscalización de los afectos.
Esta “correspondencia con su amigo exiliado tiene algunos de los mejores párrafos epistolares de Lezama, y de los que mejor reflejan su estado de ánimo en los años 60”.
En 1968, Vitier, violín en mano, declara su conversión al castrismo. Él y su amada Fina hacen una pareja de fideístas fidelistas convencidos revolucionarios. Por esos años, “Fina describía la Revolución como la Parusía, la realización de la Justicia del Juicio Final en la tierra”.
Hilda Landrove es conocida por su notable trabajo en el estudio de la sociedad civil, destacándose como una crítica incisiva del totalitarismo cubano.
Pescar en La Habana, desde el muro del malecón o en un corcho aguas adentro, es una forma de zen.
Suena un poco turbio, y hasta recreativo, pero son experimentos controlados. Nada de qué preocuparse.
Las acciones encubiertas de Irán suponen una amenaza. La influencia que ha logrado en la región, “puede terminar en una bomba nuclear en América Latina”.
El fentanilo, un opioide sintético 50 veces más potente que la morfina, representa un riesgo creciente de sobredosis y adicción. Su presencia en el mercado negro ha disparado las alarmas globales.
Las incautaciones de fentanilo por la DEA en 2023 ponen de manifiesto una crisis creciente, con confiscaciones equivalentes a 266M de dosis letales más que en 2022, un año ya de cifras alarmantes.
Si las fuerzas le hubiesen acompañado, aún estaría regalando estrofas de aquel costumbrismo que él salvó de ser una moda superada.
Mi padre era un gordo.
Un gordo muy gordo muy gordo, tal y como relaté una vez en Clausewitz y yo. Texto en el que fui trazando el espacio donde ambos, en línea recta y casi siempre sin mirarnos, nos movíamos.
Este texto forma parte del libro El compañero que me atiende (Hypermedia, 2017).
Saca el carné, al vuelo leo las letras DSE que aluden al órgano represivo que más miedo ha metido entre los cubanos y a mí, por primera vez, no me da nada.
No siento nada, estoy como el pollito del cuento que se metió una raya de cocaína y empezó a decir que no sentía nada.
A estas alturas del interrogatorio no siento ni las piernas, ni el corazón ni el salto en el estómago, yo no siento nada.
Texto escrito especialmente para la antología El compañero que me atiende.