Johann Sebastian Bach, como Prometeo, arriesga su ser al recibir y devolver, ante Dios, un fuego hecho de tiempo y sonido.
Johann Sebastian Bach, como Prometeo, arriesga su ser al recibir y devolver, ante Dios, un fuego hecho de tiempo y sonido.
En 1959 Cuba no buscaba ni necesitaba ʻtrascenderʼ el sistema capitalista.
El ODC señala el doble estándar del discurso oficial cubano, que deja en entredicho la supuesta lucha por la justicia global.
Una conversación con Elliott Abrams, principal responsable de la política hacia Venezuela durante el primer mandato de Trump.
Buena parte del pueblo cubano está adelgazando rápidamente. ¿La causa? Digámosla, sin paños tibios: el hambre.
Si una obra será recordada como testimonio de la tragedia de un país a la deriva de sus circunstancias, esa es la de Roberto Fabelo.
Cuando el contenido suplanta al periodismo y distorsiona la política.
¡Oh, Habana! Tus hijos lloran tu impotencia… / ¡Oh, Habana! Tu destrucción irreemplazable…
En Un perro andaluz vemos una mano llena de hormigas: obsesión onírica de Salvador Dalí que se repite en los relojes blandos de La persistencia de la memoria, donde los insectos devoran la carne del tiempo. David Lynch rinde homenaje a Buñuel y a Dalí con la oreja cortada, plagada de hormigas, que descubrimos en Terciopelo azul.
Poquita Cosa deja caer la pluma con un gesto cinematográfico. Cierra los ojos y repasa la escena en cámara lenta: ha comenzado a escribir sus futuras memorias: Hombres en mi vida. Aspira a transformarlas en una obra más compleja que Crimen y castigo, más realista que la Comédie Humaine y “áspera, áspera como la mano de un hombre”.
Las tropas rusas sufren mortíferos ataques con HIMARS por tercera vez en una semana, dejando al descubierto fallos tácticos y lagunas de liderazgo en el conflicto de Ucrania.
Escucho su obra. ¿Cómo puedo escuchar un grabado, una pintura o un objeto? La obra de José Manosalva reúne lo que siempre he buscado en el arte.
Cuba, Venezuela y Nicaragua únicas naciones de América Latina clasificadas como “no libres”, según informe de Freedom House.
‘¿Por qué el pueblo cubano (aún) apoya el castrismo?’ es un libro importante, que quiere desentrañar entre lo fatídico y lo consustancial del destino de una nación fallida.
Los asesinatos selectivos en Líbano e Irak y el recrudecimiento de los conflictos entre Israel y Siria indican un peligroso escenario hacia una posible guerra a gran escala.
Ante las críticas internacionales hacia Nayib Bukele, La Habana manifiesta su apoyo al líder salvadoreño, resaltando la polarización geopolítica y el complejo escenario democrático en El Salvador.
El hambre, más allá de ser un desafío humanitario, se convierte en una herramienta política en manos de Estados autoritarios. Esta manipulación, encubierta bajo la sombra del control y la dominación, resalta la urgencia ética de priorizar el bienestar humano.
Si la autopreservación del Estado implica impunidad en el ejercicio de la violencia libertina, ¿acaso la autopreservación del pueblo no justifica, a su vez, la rebelión contra el terror y la violencia?
La trayectoria de los ingresos de Jaime Fernandes y la originalidad de sus dibujos lo sitúan a la par de Adolf Wölfli (1864-1930), Martín Ramírez (1895-1963), y Johann Hauser (1926-1996).
Por estos días se está estrenando Mientras dure la guerra, la nueva película de Alejandro Amenábar. Una historia que habla de la España de ayer, pero también de la situación actual y el peligro de la vuelta del fascismo. El guionista de esta película es un cubano sencillo y generoso llamado Alejandro Hernández.
La ciudad de Juan Antonio Rodríguez, como la de Antonio José Ponte, la de Pedro Juan Gutiérrez o la ciudad de Dulce María Loynaz, es un espacio ruinado donde no solo se descompone la ciudad ―arquitectura de una nación―, sino también los sujetos que la habitan, el individuo que permanece.