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Oh, Capiró

Cuba era un país donde la carrera de un pelotero no se decidía en el estadio Latinoamericano, sino en alguna oficina con aire acondicionado del PCC.

Ray Bradbury y la pechuga de pollo - Gabriel Leiva Rubio

Ray Bradbury y la pechuga de pollo

Pivoteo mi desesperación hacia otro lado. No puedo sentirme mal por no poder comprar un paquete de pechugas de pollo. Existen cosas más importantes. Cosas que le llenan a uno el espíritu. Voy a leer un poco a Ray Bradbury, me dije. Bradbury es mi amigo íntimo desde hace años, aunque he de confesar que llevamos rato sin hablarnos.

Sherlock Holmes: el don inapreciable de guardar silencio - Ena Lucía Portela

Sherlock Holmes: el don inapreciable de guardar silencio

En “El hombre del labio retorcido”, la descripción de los bajos fondos londinenses, aun sin grandes pretensiones literarias, puede calificarse de espléndida. Como acertadamente apuntara Anthony Burgess en 1987: “Después de Charles Dickens, ha sido Conan Doyle el único capaz de transmitir una imagen de Londres más real que la realidad”.

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Boris Larramendi: “Yo vine a querer”

“Durante mi estancia en España perdí el ‘chip’ que nos instalan a todos los cubanos desde que nacemos y, aguantar la sarta de tonterías, arbitrariedades, abusos absurdos, mezquinos y mediocres que constituyen la vida normal de cada día en Cuba, se me hizo intolerable”.

Roto y callado, Carlos Lechuga

Roto y callado

Escribo esta columna y pienso en una columna vertebral rota. Roto. Broken. El chamaquito que acaba siendo rey en Juego de tronos. Estoy enamorado de una mujer que está casada. Ama a otro. A mí, nada más me cogió para el sexo. Me dejé envolver. Perdí. Tremendo punto que soy.

Picadillo de Palma Real

Picadillo de Palma Real

Este pueblo, sus dirigentes y nosotros, hemos alcanzado un nivel de cinismo muy grande. Hoy, por ejemplo, no se podría hacer una película como Una novia para David. Una obra tan inocente, en el buen sentido. Esa belleza, ese amor desinteresado, ese poder-creer-en-algo, ya no existe. Ni para los que vivimos acá dentro ni para los que viven fuera.