La lección es clara: el pacifismo por sí solo no derriba el comunismo. La ruptura definitiva del poder totalitario requiere fuerza.
La lección es clara: el pacifismo por sí solo no derriba el comunismo. La ruptura definitiva del poder totalitario requiere fuerza.
La pujanza íntima de su obra, su estilo, esta magnífica fusión de sabiduría ancestral y conciencia contemporánea.
Lo que debes saber sobre las vacunas y el autismo, según el Centro de Educación Vacunal del Hospital Pediátrico de Filadelfia en 2019.
Quizás este año que nace trae en su vientre la respuesta. Replegada, oculta y expedita. La semilla-milagro.
Un cubano nacido después de 1959, que viva fuera y que extrañe a Cuba hoy, extraña la Revolución, extraña a Fidel Castro, extraña vivir en dictadura.
No te sientas solo, Maduro. Todos permaneceremos aquí, encarcelados o carceleros, al alcance de la mano.
Pocas dictaduras caen sin alguna forma de presión internacional.
La propaganda, abierta o sutil, con represión explícita o estímulo implícito, habita el arte mucho más de lo que creemos.
El modernismo cubano está huérfano de poesía religiosa. En la obra de sus dos figuras cimeras no encontramos ni un solo verso que se acerque a este tema. Y con esta carencia inauguramos el siglo XX.
Hemos venido a decirles que los políticos no sólo no son Dios, sino que son la causa de nuestros problemas.
Estados Unidos canjea a Alex Saab por 10 estadounidenses en un controvertido intercambio de prisioneros con Venezuela, lo que provoca reacciones encontradas por las implicaciones a largo plazo.
¿Qué está dispuesta a entregar la administración Biden, por la tranquilidad empresarial de ExxonMobil, la cooperación sin reservas de Guyana y el olvido de Nicolás Maduro?
Este aumento, el primero desde 1908, se debe principalmente a los emigrantes que huyen de las crisis políticas y económicas de Venezuela y Cuba.
El destino de Argentina pende de un hilo: La promesa de estabilidad de Massa frente a la sacudida radical de Milei en la votación decisiva de este domingo.
Es más fácil relacionarlo todo con Estados Unidos, “nuestro enemigo histórico”, y aunque muchos jóvenes sabemos que nada de eso es cierto, ese cuento se lo han embutido a nuestros padres y abuelos como polluelo en nido, y algunos son hasta capaces de picarnos la cara por defender el absurdo establishment.