Su enemigo de muerte no era el káiser ni mucho menos el zar, sino la socialdemocracia europea, que amenazaba con ser la salida humanista ante la violencia bruta de la revolución.
Su enemigo de muerte no era el káiser ni mucho menos el zar, sino la socialdemocracia europea, que amenazaba con ser la salida humanista ante la violencia bruta de la revolución.
Mi primer encuentro con Nueva York fue decepcionante: en 1980, convivía con la pujanza consagrada por el cine y la literatura, la mugre de una palpable decadencia.
Dos mil personas encerradas en un pueblo que está en el mismo centro de una isla que también se ha encerrado en sí misma: ‘Atlántida’.
Desde que leí esa novela, Carlos Jesús se convirtió para mí en una especie de organicidad tutelar. No un modelo, sino una presencia.
Me esmeré en probarle que no, que no era un libro cubano, que era un libro francés de un célebre antropólogo.
Privación social, privación de sueño, fragmentación de la atención y adicción.
Un cuarto de siglo después, los cementerios se desbordan. Igual que la desventura y el fracaso.
Fayad contaría toda su vida con el aura maldita y atractiva de haber errado junto a Nivaria Tejera y Agustín Cárdenas, entre otros cubanos, por el mítico París de la posguerra antes de volver a Cuba en 1959.
Fidel encarnaba no solo al soltero que había desposado a la Patria, sino también al monje célibe, al intelectual insomne, y al ciudadano soldado.
El asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio, pone al descubierto la impunidad de que goza el narcotráfico en América Latina.
El ensayo literario es un problema cuántico. Lidia con el pensamiento, con el lenguaje y con un objeto equis que cambia sus propiedades y estados, según sea observado.
Sayde Chaling-Chong García: Activista por los Derechos Humanos. Presidente de la Alianza Iberoamericana Europea contra el Comunismo. Chino hispano cubano. Antifascista y anticomunista.
Un devastador terremoto de magnitud 6,8 sacude el oeste de Marruecos y causa más de 2000 muertos y miles de heridos. El peor seísmo en un siglo deja Marrakech sumida en el caos; la ayuda internacional espera luz verde.
Poesía sin Fin fue censurado por el Ministerio de Cultura. Dos patrullas de la Policía Nacional Revolucionaria, una ambulancia, una brigada de Respuesta Rápida improvisada con los empleados de la panadería más próxima, formaron el cerco que obligó a los OMNI a abandonar el taller.