Desde que leí esa novela, Carlos Jesús se convirtió para mí en una especie de organicidad tutelar. No un modelo, sino una presencia.
Desde que leí esa novela, Carlos Jesús se convirtió para mí en una especie de organicidad tutelar. No un modelo, sino una presencia.
Me preguntan qué puedo aconsejar a los jóvenes que quieren ser escritores. Siempre doy la misma respuesta: si pueden dedicar su vida a otra cosa es mejor que se olviden de la escritura.
Nadie, ni siquiera Bukele, sabe cómo acabará el experimento de El Salvador.
Reinaldo Echemendía continúa gozando de los privilegios otorgados a un ícono del ‘establishment’ cultural cubano, mientras sus víctimas solo enfrentan el trauma del abuso.
Las avenidas del Vedado aún conservan su traza racional, su serenidad de barrio pensado para la vida burguesa. Pero esas líneas sostienen otra historia.
Solo una transición gradual —no un cambio de régimen por la fuerza— puede restaurar la democracia en Venezuela.
Algunos solo tienen un día tras otro: la resignación o el silencio.
Como en el final del cuento “El muñeco” de Virgilio Piñera (durante décadas censurado por Virgilio Piñera en Cuba), los cubanos aguardamos ahora estúpidamente ser despedazados por las manos de nuestra propia inocencia.
La visita y su sobrina se besaban en la cama, el único mueble casi, como dos jóvenes mayas, aztecas o incas, que necesitan comunicarse con Dios.
Nicaragua está considerando integrar el sistema de pagos Mir de Rusia como alternativa, en medio de las sanciones de Estados Unidos.
El “Juego de la Green Card” se sumerge en el enmarañado proceso de inmigración estadounidense, desafiando a los jugadores al tener que “esperar en la cola”.
En medio de las tensiones mundiales, Cuba y Bielorrusia fortalecen su alianza, reforzada por los intereses rusos. La profundización de sus lazos económicos y militares podría reconfigurar el panorama geopolítico.
El huracán Idalia causa estragos en Cedar Key, Florida, convirtiendo el sereno refugio de artistas en un páramo inundado.
Leyendo entrelíneas Palabras a los intelectuales: «al mismo tiempo y de la misma manera que la burocracia política y la sociedad coartan y catonizan a sus miembros, les conceden dosificadamente reconocimientos, es decir mantienen lo censurado dentro del itinerario convivencial, aquilatándolo con ciertos méritos».