La Revolución pesaba sobre nuestros hombros con una gravedad siniestra. No era una abstracción, como preferíamos pensar.
La Revolución pesaba sobre nuestros hombros con una gravedad siniestra. No era una abstracción, como preferíamos pensar.
Como colectivo, estábamos solos en las manos abismales de la infinitud. El cosmos no formaba parte del castrismo. Y eso, sin saberlo, constituía un alivio existencial.
El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov, visitará China el lunes y el martes para hablar de la guerra en Ucrania y de la profundización de la asociación entre Moscú y Pekín.
Aquí se está cauterizando el concepto mismo de ciudadanía.
confiando en Buda / (ese mentiroso) / perdí hasta / (casi) / el último diente
¿Cómo se define la palabra “seguro”? Si la palabra seguro se define como “sin efectos negativos”, entonces las vacunas no son 100% seguras.
Hypermedia Magazine rinde homenaje a la periodista cubana Azucena Plasencia (1943-2025).
El avasallamiento de un pueblo tiene siempre un componente cultural que lo induce a someterse y que pasa por la aceptación acrítica de ciertas ideas, es decir, de ciertos significados que se endilgan a las palabras. Entre esas palabras hay dos de especial relevancia: “oficialista” y “revolucionario”.
Por primera vez se puede mandar a callar a estos monigotes engreídos; “únicos depositarios de la verdad”, la cual solo sirve a cubanos sordomudos y desarmados.
Algo que se expresa por medio del lenguaje pero que el lenguaje no alcanza a configurar: ¿Es esto la literatura?
Más allá de la reiterada androginia, los prototipos que invitan al ‘Baby Shower’ permanecerán en nosotros como sujetos inclasificables: lucen una máscara colectiva y se resisten al reconocimiento facial.
“No tengo sueño ni hambre. Solo pienso en dos cosas. El niño y otra cosa más”. “Tienes que comer. Yo solo pienso en una cosa”.
Estados Unidos reabrirá su oficina del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) en La Habana tras un paréntesis de cinco años para abordar un aumento de los casos de reunificación familiar.
Esto de estar encerrado en la casa tiene sus cosas buenas. Además, hay que aprovecharlo, porque ahorita vamos a tener que afilar las lanzas y salir a la calle a matarnos por un pedazo de pollo. Perdón, nada de pollo: por un pedacito de tiburón o de ave rara, o por carne de gato. Esto ya está feo, pero se va a poner peor.