La imagen del Che se convierte en ídolo y moneda de cambio, sobrevalorada y sobreexplotada para beneficiar a unos y perjudicar a otros.
La imagen del Che se convierte en ídolo y moneda de cambio, sobrevalorada y sobreexplotada para beneficiar a unos y perjudicar a otros.
La ONU exige un alto al fuego inmediato en Gaza mientras el número de muertos supera los 10 000, entre ellos más de 4000 niños.
Nicaragua se encamina hacia la dictadura mientras el presidente Ortega y la vicepresidenta Murillo aprietan el cerco, subvirtiendo la democracia con la economía bendecida por el FMI.
“En Kafka, la K puede ser un aleph deformado, torcido, pero en plenitud de poderes. Aleph, letra infinita, también es el sonido de un ahogado. El asma de Dios”.
La tensión oculta de las cosas, como observa Balthus. De los cuerpos, digamos.
El mérito mayor de ‘Lolita’ consiste en haber transformado en arte una historia que se encuentra siempre en peligro de caer en la procacidad.
Llama la atención que los académicos afroestadounidenses, defensores de los derechos civiles y de las minorías en su país, no pregunten por los presos políticos o los derechos humanos en Cuba.
Los totalitarismos son enemigos mortales del tiempo y de la dialéctica. Cada día es el mismo día.
Ayer hablé con mi madre por teléfono y le dije que hoy salíamos de viaje. Nos contamos lo de siempre, los niños, el inventario de enfermedades, el calor del verano. Durante toda la conversación, yo pasaba mecánicamente mi dedo índice por el borde de los libros en una esquina de la biblioteca.
Nuestra primera entrevistada es Oxana Katysheva, directora del Proyecto LACRUS, enfocado en la colaboración académica entre Rusia y Latinoamérica, así como en el refuerzo de los nexos entre nuestra región y la nación euroasiática.
“Quiero que mi poesía sea una foto de la época en la que he vivido, una foto que refleje la realidad, sea agradable o desagradable, pero al menos que sea sincera y crítica”.
Sexo y política se entremezclaron en mi vida, que iba por un camino y terminó desviándose hasta que una noche Miguel y yo recibimos la primera invitación a un ‘mènage à trois’.